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Notimex

México abre ronda 5 del TLC desactivando discurso radical de EUA

Jue 16 Noviembre 2017 20:28

En estas horas previas al inicio de la ronda 5 de renegociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) el gobierno mexicano optó por mandar señales de que están dispuesto a reducir actitudes radicales o de abierta ruptura sobre todo por parte de Estados Unidos. Las declaraciones y posturas de Ildefonso Guajardo y del propio José Antonio Meade son reveladoras.

En las primeras cuatro rondas, Estados Unidos ha puesto en la mesa sus temas de avanzada como cambios en las reglas de origen en el sector automotriz; comercio administrado de los bienes agropecuarios; cambios sustanciales en el mercado laboral mexicano y mayor apertura en comercio electrónico.

México ha mantenido hasta ahora discrepancias tan relevantes como la pretensión de elevar las reglas de origen en el sector del automóvil hasta un 85 por ciento y el pedir un 50 por ciento de contenido específicamente estadounidense. Igualmente, hay un rechazo a la llamada cláusula de extinción, que propone revisar cada cinco años la permanencia o no del Tratado. 


Pero en las vísperas atendemos otro lenguaje y otra estrategia por parte de los funcionarios mexicanos. Guajardo y Meade coincidieron que la revisión del TLCAN cada cinco años no generará incertidumbre en las inversiones; ojo, “revisión” que no “suspensión” según se advierte. Meade remató que el “hecho de que se hagan cortes periódicamente es una buena idea y no es sinónimo de que venza”.

Guajardo manda un mensaje de tranquilidad al advertir que se sigue el camino de las anteriores rondas y que se han presentado contrapropuestas, las cuales se darán en el avance de la renegociación sobre todo en capítulos a punto de cerrar, como los relacionados a las telecomunicaciones, al comercio electrónico y de anticorrupción.


No menos destacado es la decisión de que no haya reunión ministerial al final de estas pláticas. La anterior concluyó de manera agridulce cuando el representante estadounidense Robert Lighthizer mostró su decepción de que México y Canadá no reconocían los esfuerzos hechos para llegar a nuevos acuerdos que relancen el TLCAN. Esta vez se busca “despresurizar” las expectativas.

Una vez más, Guajardo ha subrayado en varias ocasiones que la decisión, tomada en la cuarta ronda, de continuar las negociaciones durante el primer trimestre del próximo año, es un indicio de la voluntad de las partes de llegar a un acuerdo.


Para el mercado interno, en lo económico y en lo político, es fundamental mandar un mensaje de tranquilidad y estabilidad. México debe mantenerse como una “potencia” manufacturera y la huerta de América del Norte, sectores tradicionales que generan miles de empleos; también se advierte que no debe cederse en rubros como el comercio electrónico, la base para una economía digital del siglo XXI.

Un delicado equilibrio que bien podría formar parte de la narrativa electoral que se vivirá en el proceso 2018.