Gobierno Federal
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México aplica aranceles a corazón republicano que votó por Trump
Mar 05 Junio 2018 21:02

Lo dicen los expertos en economía: el anuncio de la aplicación de aranceles a productos estadounidenses por parte del gobierno mexicano es un “golpe quirúrgico”. Lo hace de manera proporcional y sin afectar a corto o mediano plazo el suministro de esos insumos; pero lo más relevante, y con amplias implicaciones políticas, es que afectará tarde que temprano a los productores de simpatía republicana. Efectivamente, aquellos que con su voto instalaron al magnate Donald Trump en la Casa Blanca; habrá que ver de qué tamaño es la contrarréplica.

Por ahora las medidas tienen plena justificación. El “golpe” económico a Estados Unidos por los aranceles aplicados a sus productos por parte de México es de aproximadamente 3 mil millones de dólares, explicó Ildefonso Guajardo, secretario de Economía. Es directamente proporcional al efecto que representan los gravámenes adicionales que planteó Trump a los productos de aluminio y acero de México, Canadá y la Unión Europea.

Legalmente, México tiene derecho a imponer medidas que tengan efectos comerciales sustancialmente equivalentes a los de las medidas adoptadas por Estados Unidos, de conformidad con el artículo 802, párrafo 6 del TLCAN.


Ahora bien, a sabiendas de que eventualmente bajarán las compras de los productos norteamericanos señalados en la lista publicada en el Diario Oficial de la Federación (DOF), esto no implicará que haya desabasto de los mismos en el mercado nacional, pues serán cubiertos con los que provengan de algunos de los países con los cuales también tenemos acuerdos de libre comercio. Como lo señala los periodistas financieros, es momento de buscar nuevos proveedores agroalimentarios.

Por ejemplo, para compensar la posible falta de suministros de carne de cerdo estadounidenses, México anunció también un cupo libre de arancel de 350,000 toneladas a las importaciones de patas y paleta de cerdo procedentes de otros países que no sean Estados Unidos, con vigencia al 31 de diciembre del 2018.


Finalmente hay una connotación claramente política si nos atenemos a los orígenes en la Unión Americana de los productos y enseres con nuevo gravamen. Aquí unos ejemplos:

- Las exportaciones de carne de cerdo a México provienen de El Paso y Laredo, Texas y Nogales, Arizona. En 2017 sumaron 1,103 millones de dólares.

- Las manzanas provienen de Laredo y El Paso, Texas; de Nogales, Arizona; y de San Diego, California, sin considerar este último estado, las ganancias el año pasado sumaron 218 millones de dólares en 2017, detalla el Departamento de Comercio a Estados Unidos.

En suma los estados y condados donde se produce la mayor parte de estos bienes son los que apoyan al Partido Republicano y al gobierno de Trump; imaginemos el panorama dentro de unas semanas o meses cuando las ventas bajen, las existencias en bodega se incrementen, las cosechas se malbaraten y los legisladores de ese partido vayan a solicitar el voto a esos lugares.

Es entonces que debemos esperar la peor versión de Trump, en la cual no quiera dar “su brazo a torcer” y mantenga la espiral de aranceles y gravámenes, sin buscar las instancias conciliatorias del propio TLCAN o de la Organización Mundial de Comercio. En un estado ideal, el presidente de Estados Unidos apuesta al diálogo, a espacios de distensión y medidas que acerquen a ambos países. Esto es cuestión de definirlo, quizás dentro de unas horas o en unos cuantos días.

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