Gobierno Federal
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Foto: Misael Valtierra/Cuartoscuro

Necesitamos saber

Jue 08 Noviembre 2018 04:00

Por: Facundo González Bárcenas

Qué rebuscado, errático y opaco ha sido el proceso del aeropuerto. Después de la intensa discusión, argumentos, falacias, diatribas, consulta patito y danza de cifras uno termina confundido. Mucho se ha dicho acerca del aeropuerto pero hay aspectos fundamentales que no quedan claros, y los ciudadanos tenemos derecho a saber: ¿Cuánto del presupuesto público se tendrá que destinar a pagar la cancelación del aeropuerto en Texcoco y durante cuánto tiempo estaremos pagando? ¿En verdad hay compatibilidad aérea entre el actual aeropuerto y Santa Lucía? ¿Cuánto tardará la elaboración del proyecto de Santa Lucía y anexas? ¿En cuánto tiempo quedarán terminadas las obras en Santa Lucía y anexas? ¿Durante cuánto tiempo Santa Lucía y anexas resolverá el problema de la saturación antes de ser insuficiente? 

Yo, como ciudadano, no tengo respuestas sólidas a las anteriores preguntas. ¿Usted sí? Declaraciones ha habido muchas, con enfoques divergentes y cifras muy diferentes. Uno puede escoger las cifras que más le agraden o creer y tener fe en algún informante, pero no debería ser un asunto de creencia o de fe sino de cálculos fundamentados y públicamente demostrables. 

Lo mismo sucede con la supuesta o real corrupción en la construcción del aeropuerto en Texcoco. Como la consulta patito fue tan criticada por sus inocultables deficiencias, disminuyó su capacidad de ser utilizada como instrumento para legitimar la decisión de cancelar el aeropuerto en Texcoco. Así, AMLO tuvo que recurrir otra vez a la acusación de corrupción. Nos ha dicho que esa corrupción es "en grande" pero no nos ha informado quiénes son los corruptos y de qué manera incurrieron en corrupción. En esta materia sólo se han reportado observaciones de la Auditoría Superior de la Federación que deben ser solventadas o investigadas. También AMLO se ha referido a un negocio inmobiliario en los terrenos que dejaría el actual aeropuerto. Ante esto, ¿acaso no bastaría que desde la Presidencia y la Jefatura de Gobierno se cancelara tal proyecto inmobiliario una vez que Sheinbaum y AMLO tomen posesión de sus cargos? Si hay corrupción que se investigue y, en su caso, que a los culpables les sean aplicadas las penas correspondientes, pero ¿cancelar la construcción del aeropuerto cuando lleva un avance significativo en su construcción? ¿Tirar todo ese dinero a la basura tiene justificación en el interés público? 

¿Los empresarios que construyen el aeropuerto en Texcoco también son corruptos? Entonces, ¿por qué se les volverá a contratar en Santa Lucía? ¿Por qué no se limpia de corrupción el proyecto del aeropuerto en Texcoco? ¿La única solución es cancelarlo? AMLO es presidente electo y si acusa de que hay corrupción, está obligado ética y políticamente a denunciar a los corruptos y aportar las pruebas correspondientes. Un presidente electo no debe hacer denuncias y dejar que sus dichos se los lleve el viento sin aportar pruebas ni llevar hasta sus últimas consecuencias legales lo que ha denunciado. 

Necesitamos saber. Sería inaceptable que la motivación principal de cancelar el aeropuerto en Texcoco fuera dar un golpe en la mesa y afirmar “aquí mando yo”. El tema del aeropuerto no sólo incumbe a quienes hacen uso del transporte aéreo, es un asunto de interés público pues involucra dinero de todos nosotros.