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Foto: Político.mx

Queen, Jim y U2 ante rechazo al rock en México por orden presidencial

Vie 27 Septiembre 2019 23:39

Solo hay dos motivos tan intensos que son capaces de reunir a miles de jóvenes en un solo punto y con el mismo fin: una lucha social y el rock and roll. Ambos, símbolos de rebeldía, de libertad y desafío. En los años sesenta y setenta, en los tiempos de Gustavo Díaz Ordaz y Luis Echeverría, las grandes concentraciones juveniles eran impensables, incluso prohibidas. El rock and roll no era sino una afrenta al gobierno y hasta fue considerado una “traición a la patria”, y muestra de ello fueron los impedimentos para realizar conciertos e incluso la satanización de espectáculos como el Festival de Avándaro en 1971.

Sabotaje de conciertos y cancelaciones dieron cuenta de que había un rechazo por parte del gobierno para impedir que este fenómeno, que estaba revolucionando a la juventud en el resto del mundo, tocara siquiera el suelo mexicano. Mientras en la radio se escuchaban temas como “The End” de The Doors, “All you need is love” de The Beatles, o “My Generation” de The Who; México vivía un despertar tan intenso que el gobierno optó por la represión, prueba de ello fue la masacre del 2 de octubre de 1968 y el “Halconazo” en 1971.

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Jim Morrison y su anécdota en Los Pinos


Díaz Ordaz odiaba el rock and roll con cierta intensidad, tanto que en 1969 habría tenido que ver con la cancelación de los conciertos de The Doors en la Plaza de Toros en Ciudad de México. Había pasado menos de un año de la matanza en Tlatelolco y el gobierno no estaba dispuesto a permitir las grandes concentraciones de jóvenes en un solo lugar; con disfraz de burocracia, la banda liderada por Jim Morrison nunca pudo concretar las firmas para su presentación en semejante coliseo. La solución fueron cinco noches de frenesí en el Forum en la colonia Del Valle, donde la gran ironía fue que uno de los asistentes fue Alfredo Díaz Ordaz, el más joven de los hijos del presidente.

En el itinerario de Jim Morrison en México, no solo estuvo su visita a las pirámides de Teotihuacán, sino su visita a la Residencia Oficial de Los Pinos. De acuerdo con Fernando Rivera Calderón, quien publicó "La noche que Jim Morrison conoció a Díaz Ordaz", el hijo del mandatario, quien era amante del rock y también músico, lo invitó personalmente a su hogar. Según la versión, una frenética noche, “Alfredito”, como le decía su padre, habría fumado marihuana con Morrison y cuentan que fue sorprendido por el presidente, quien decidió echar a la banda de la residencia de manera inmediata.

Queen no fue bien recibido en México


Zapatazos, sombrerazos y hasta un “mother fuckers… you bunch of tacos” resumen la terrible experiencia de Queen en México. Era 1981 y la banda inglesa se encontraba en la cúspide del éxito, y como parte de su gira The Game Tour, la agrupación liderada por Freddie Mercury tenía programados nueve conciertos, en Monterrey, Nuevo León; Puebla, Puebla, y Ciudad de México. Pero, como en el caso de The Doors, la burocracia hizo de las suyas, Queen requería más de 15 visas para ingresar al país, pero migración limitó la expedición de estas, ese fue el primer encontronazo entre la banda y México. 

Queen estrenó su serie de conciertos en Monterrey, un 9 de octubre de 1981, pero una sospechosa mala organización reventó el evento. Se colocaron horarios incorrectos, boletos sin numeración e incluso un sobrecupo del recinto, lo que provocó que cientos de fanáticos se quedaran fuera. En Puebla las expectativas eran distintas, pero Freddie salió con un sombrero de charro, tal cual el estereotipo del mexicano y eso provocó la furia de los asistentes, quienes abuchearon, lanzaron zapatos y botellas. Al terminar el concierto, Mercury insultó a los asistentes: "¡Muchas gracias, Puebla!, ¡México thank you for the shoes, adiós amigos, mother fuckers, good bye, you bunch of tacos!”, al día siguiente se presentaron nuevamente en el Estadio Ignacio Zaragoza, pero decidieron cancelar el resto de sus presentaciones en México, por ello, no llegaron a la capital del país.

U2 veta a México por encuentro incómodo

Un encontronazo entre el Estado Mayor Presidencial (EMP) y el staff de U2 dejó a México con la ausencia de esta banda por ocho años, y es que un concierto en el Autódromo de los Hermanos Rodríguez (actualmente Foro Sol) en Ciudad de México, terminó entre golpes y heridos. Trascendió que al final de la presentación de la agrupación irlandesa, aquel 2 de diciembre de 1997, los hijos del entonces presidente Ernesto Zedillo habrían intentado ingresar a áreas restringidas del foro, no obstante ante el impedimento, supuestamente miembros del staff y elementos del EMP se enfrentaron a golpes, dejando varios heridos, incluso alguien del equipo de U2 habría sido atropellado.

Luego de estos hechos, Bono pidió preparar una conferencia de prensa, esperando obtener una disculpa pública del presidente, según una crónica de La Revista, en donde fue entrevistada Marcela Gómez Zalce, quien ocupaba un alto cargo en Ocesa, la empresa organizadora del evento. Sí hubo reunión, entre el presidente, sus hijos y los integrantes de U2, pero no una disculpa de por medio, así que la banda, cuenta Gómez Zalce, optó por dejar de incluir a México en sus giras durante ocho años.
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