Gobierno Federal
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Segob y Graco se culpan por socavón, evaden costos políticos

Mié 26 Julio 2017 19:24

Prácticamente a dos semanas de la tragedia del socavón en el Paso Exprés de la México-Cuernavaca, el Gobierno Federal y el gobierno de Morelos reparten culpas; basados en aspectos técnicos se quiere hacer un control de daños, en un intento de deslindar responsabilidades. El problema aquí es de imagen y de percepción política.

Todo se desató a partir de revelaciones periodísticas. En documentos de la Coordinación Nacional de Protección Civil de la Secretaría de Gobernación (Segob) se acusa al gobierno de Morelos de no haber actuado de manera oportuna ante el riesgo que representaba la construcción del Paso Exprés, a pesar de que tenía conocimiento del peligro que existía en la zona.


Respuesta y contarréplica

- A través de un comunicado, el gobierno de Morelos ratificó que actuó con absoluta responsabilidad al advertir en tiempo y forma sobre los riesgos que detectó en diversas etapas de la construcción.

- Indicó que de manera oportuna la Coordinación Estatal de Protección Civil giró oficios con observaciones; incluso la Secretaría General de Gobierno hizo por escrito un llamamiento de atención en virtud del caso omiso del Centro SCT Morelos.

- Javier Bermúdez, director general de Protección Civil de Morelos, afirmó que en caso de que la dependencia hubiera tenido datos inminentes de riesgo sobre la carpeta asfáltica, se habría ordenado el cierre de la carretera.

- El director de Protección Civil nacional, Ricardo de la Cruz Musalem, declaró que el gobierno de Graco Ramírez fue alertado en tres ocasiones para que aplicara medidas preventivas ante la temporada de lluvias.


Además está la duda de si en verdad las obras en la vía tardarán las 8 semanas que anunció la Secretaría de Comunicaciones y Transportes; así lo manifestó el propio gobernador Graco Ramírez. Así la forma en que el asunto se ha entrampado tanto en lo político como en lo mediático.

Desde el inicio quien salió perdiendo en el tema de la percepción de la responsabilidad entre la opinión pública fue el Gobierno Federal. Por un lado el recordatorio con que se festejó, celebró y difundió la apertura del Paso Exprés; testimoniales que contrastaban de manera cruda con el desastre y la tragedia que se vivía.

Tampoco ayudó en las horas inmediatas y días posteriores la actitud del secretario Gerardo Ruiz Esparza; prácticamente se le dejó solo y aún se perciben los “humos” de la exigencia de que renunciara al cargo.


Por el lado del gobierno de Graco Ramírez, ahora se observa un astuto silencio y bajo perfil, dejando todo el paquete al Gobierno Federal. Hoy este control de daños llevando la discusión a los medios  se observa un tanto tardío y poco eficaz.


Falta todavía que al iniciar el nuevo periodo ordinario de sesiones en el Congreso, el asunto sea abordado en las tribunas de ambas cámaras. Por supuesto que se impulsará un punto de acuerdo para que Ruiz Esparza y todo funcionario federal involucrado comparezca para deslindar este asunto.

Una vez más falta una definición y deslinde formal a través de algún canal oficial; esa es la vía para que las autoridades federales logren inclinar un poco la balanza a su favor. Por lo pronto llevan perdidas las primeras batallas ante la sociedad que ya hizo su juicio y sus señalamientos de quiénes fallaron en este asunto.