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Foto: Cuartoscuro

Senado despenalizó adulterio en 2011, ahora SCJN la infidelidad

Vie 23 Noviembre 2018 21:25

Una nueva era se abre en México para determinar las implicaciones legales y económicas de una infidelidad entre cónyuges. Los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) determinaron que quienes hayan sido infieles en el matrimonio, no tienen por qué indemnizar de manera económica pues no es un delito; el asunto no es menor pues como en el caso de la marihuana, a partir de una serie de amparos individuales se ha abierto una brecha legal que tendrá más pronto que tarde impactos reales en la sociedad.

A propuesta de la ministra Norma Lucía Piña Hernández, la Primera Sala resolvió el amparo directo en revisión 183/2017. Con ello revocaron la sentencia que el Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México, en primera y segunda instancia, dictó a favor de un hombre que demandó una indemnización de su exesposa: se enteró de su infidelidad ocurrida 22 años atrás, lo que derivó en el nacimiento de una hija que él pensaba era suya.


Los motivos de la sentencia, según los ministros, nos hablan de cómo observan las relaciones personales hoy en día, la responsabilidad legal y de alguna manera cuál debe ser el papel del Estado en la libertad individual:

- Advierten que el deber conyugal como es el matrimonio está sustentado en el vínculo sentimental y afectivo que se presupone entre los consortes.

- Es un aspecto de la vida conyugal que se circunscribe a la intimidad de la pareja, de manera que los acuerdos conforme a los cuales deciden transcurrir la vida en común atañen a ambos.

- La conducta de infidelidad sexual en el matrimonio trae consigo la consecuencia jurídica de la eventual disolución del vínculo.

 - Sin embargo no es susceptible de un reproche bajo las reglas de la responsabilidad civil, para dar lugar a una condena económica, por el posible daño a los sentimientos y afectos del cónyuge ofendido.


Pero sí se puede dar lugar a daño moral con la infidelidad, con el consecuente efecto jurídico, si ocurren algunas condicionantes:

- La transmisión de enfermedades.

- Cualquier daño físico entre cónyuges.

Este es un paso más desde que en 2011 el Senado de la República despenalizó el adulterio y dejó de ser causa de divorcio, prisión o sanción.

El Código Penal Federal contemplaba prisión hasta de dos años y privación de derechos civiles por seis años al hombre o mujer que encontrara a su pareja en la consumación de una relación sexual, siempre y cuando ésta se produzca en el domicilio conyugal o con escándalo, lo cual además podría ser causal de divorcio. Sin embargo, las consecuencias legales para los infieles quedaban anuladas con el perdón de su pareja.


Fue hace menos de una década cuando se despenalizó esta práctica, y sólo puede ser sancionado en materia civil y familiar como causal de divorcio necesario. Ahora los ministros de la Suprema Corte establecen nuevos parámetros de las relaciones interpersonales y de pareja lo que eventualmente tendrá implicaciones en los equilibrios sociales, y por qué no, políticos del México del siglo XXI.

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