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Trump y 2a ronda por el TLC: más agresiones, menos negociaciones

Mié 30 Agosto 2017 20:49

Para lo que será la segunda ronda de negociaciones para modernizar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLC), la delegación de Estados Unidos vendrá más agresiva y más renuente a ceder. Esta es la principal conclusión que se puede obtener luego de las declaraciones del presidente Donald Trump en una abierta actitud de amenaza y hostigamiento.

Los optimistas dirán que ya quedó en claro que esa es la manera de “negociar” del magnate y que nadie debe darse por sorprendido; los más escépticos en las columnas periodísticas acusan que el gobierno mexicano se encuentra en actitud reactiva y “arrinconado”.

En las últimas semanas se ha visto y escuchado a un Donald Trump, en la práctica, totalmente contrario a lograr acuerdos equitativos. Apenas recién terminada la primera ronda, amenazó en un mitin en Phoenix, Arizona, con salirse del acuerdo comercial “en algún momento”, si no se logran corregir lo que él considera “fallas”.

Más aún, Robert Lighthizer, representante comercial, confirmó las amenazas si no se logran cambios sustanciales; “el presidente Trump ha sido claro desde el comienzo en que si la renegociación del TLC no resulta exitosa, él se saldrá del acuerdo”, indicó en un mensaje.


Todo esto ameritó la respuesta más contundente y dura que se haya visto en muchos años por parte de la cancillería mexicana; en un inusual tono, se dio “un manotazo” para aclarar que por Twitter no se “negocia” el TLCAN.

Pero de poco sirvió este tipo de actitudes, al menos para hacer bajar el tono de las declaraciones. Basta ver que en estas horas Trump consideró que "México no está feliz" por sus amagos de abandonar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), por lo que si no es posible renegociar "un mejor acuerdo", retirará a su país.

Cabe aclarar que buena parte de estos mensajes son dichos en comunidades y escenarios favorables al mandatario, en las zonas del “voto duro” que lo llevaron a la Casa Blanca; aunque “no le hable” a México y a Canadá, eso no justifica mantenerse en ese tono pues lo único que demuestra es la escasa voluntad política para lograr acuerdos.


Para este primero de septiembre, cuando arranquen las pláticas de la segunda ronda, es muy probable que la actitud de los estadounidenses no cambie, a pesar de que se mantenga de alguna medida “la alianza de facto” entre México y Canadá. Otras 4 jornadas complicadas, y en apariencia, de escasos resultados.