Metropolitano
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Inseguridad, movilidad y diálogo político, pendientes de Mancera
Mar 13 Febrero 2018 19:06

Miguel Ángel Mancera intentó mantener el carácter de izquierda en el gobierno de Ciudad de México y lo hizo a través de los programas sociales donde se puede advertir un éxito importante. Tuvo que enfrentar momentos complicados como el terremoto del 19 de septiembre de 2017. Pero donde no hubo mayores avances fue en el diálogo político con las fuerzas que lo respaldaron en un inicio y las emergentes. Así podría darse un primer corte de caja de su administración y estilo de gobernar.

Los primeros balances se tienen que hacer, aún cuando Mancera volvió a desmentir las versiones de que estaría por ser postulado para un escaño en el Senado, vía la coalición “Por México al Frente”. Con base en ello se plantea el escenario que deberá enfrentar el próximo mandatario capitalino.


Los logros: exportar programas sociales

Retomando buena parte de su mensaje durante su quinto informe de labores, Miguel Ángel Mancera puede estar orgulloso de que mantuvo el carácter de izquierda de su administración a través de los programas sociales, los cuales renovó, impulsó e incluso exportó.

Basta ver que sin colores partidistas puso en marcha los programas sociales “El Médico En Tu Casa”, que ya se replica en 14 estados y 13 países, así como “El Abogado en Tu Casa”, “Bebé Seguro” y “Cunas CDMX”. Sus críticos insistirán que se mantiene la línea asistencialista, pero varios de ellos han demostrado su éxito en lo operativo y en que la población valore estas acciones



Un mandatario que no le gusta la política

Pese a que ganó con más del 60 por ciento de la votación efectiva, a Mancera no le gusta el contacto espontáneo y a ras de tierra de los capitalinos. Eventos controlados, con los beneficiarios de los programas o invitados pero prácticamente no se pueden recordar recorridos en calles y colonias, que lo muestren como un político que acepte “los baños de pueblo”.

Por supuesto que su imagen enfrentó momentos complicados y de decisiones de alto riesgo, como ejemplo la decisión de suspender más de la mitad de la operación de la Línea 12 del Metro ante las situaciones de riesgo detectadas apenas unos meses después de haber sido inaugurada; de la misma manera, el incremento de dos pesos en el costo del pasaje de ese sistema de transporte colectivo trajo una merma considerable a su aceptación entre los capitalinos. Él asegura haber asumido los costos.

Un faltante de Miguel Ángel Mancera es la capacidad de interlocución política, tanto con los grupos que finalmente lo respaldaron como las fuerzas emergentes, llámese Morena; los momentos ríspidos en las precampañas recientes, que derivaron en un pacto de civilidad incompleto, son el mejor retrato de que no hubo real interés en abordar este rubro.


Retos y pendientes

Es claro que quien fuera abogado de esta ciudad, no enfrentó a fondo la creciente inseguridad y violencia. Especialistas reunidos por el diario “El Economista” coincidieron que el combate contra células delictivas será uno de los mayores retos para el nuevo jefe de gobierno. Para muestra el operativo del 20 de julio del 2017 donde cayó Felipe de Jesús Pérez Luna, alias “el Ojos”: allí se reveló el nivel de operatividad del crimen organizado.

El otro gran pendiente lo dejó la naturaleza: la reconstrucción de las zonas dañadas por el sismo del 19 de septiembre, con visión de largo plazo y con sentido social. Ni qué decir de los temas de movilidad y conectividad urbana. La CDMX funciona, pero eso ya no les es suficiente a los habitantes.


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