Partidos Políticos
pan_aspirantes1200_notas4190718.jpg
Cortés, Gil, Búrquez y otros ¿hoy quién ganaría dirigir al PAN?
Jue 19 Julio 2018 18:51

La ecuación para que el Partido Acción Nacional (PAN) renueve su dirigencia luego de la traumática elección del 1 de julio es harto complicado. Hay que resarcir heridas internas profundas y mirar hacia el futuro  a corto y mediano plazo. Pero en un ejercicio de sana especulación política, atendiendo el inmediatismo en el que se incurren en otros campos de la vida pública, hay que plantearse la siguiente incógnita: con base en los prospectos que se conocen y hay pronunciado, si la elección fuera hoy ¿quién ganaría?

Si atendemos que una de las corrientes blanquiazules aún con gran influencia es la de “los anayistas”, es la muestra más clara de la contradicción actual en esa fuerza política: tienen un importante número de delegados en el Consejo Político, pero en el resto de la militancia y entre los demás liderazgos generan rechazo y denostación tras los resultados que trajo consigo entronizar a su líder. 

La Asamblea de Gobernadores (GOAN) ha hecho manifiesto que no quiere el regreso de Ricardo Anaya a la presidencia ni que Damián Zepeda extienda su liderazgo como dirigente; en ello también columnistas y expertos ven la probable postulación de Marko Cortés, el todavía coordinador de los diputados, por lo que apostar por él (dicen algunos) sería solo prolongar más la crisis.


El caso de optar por alguien como Jorge Luis Preciado, senador y excandidato a gobernador de Colima, es llevar al partido a sus posturas radicales conservadoras y a una dirigencia “combativa” frente a lo que será el oficialismo lopezobradorista; la tensión y la confrontación, advierten analistas, podría ser la constante. Apostar a ello en el inicio del próximo sexenio suena arriesgado.


Otro de los que suena  por parte de los anayistas es el aún gobernador de Guanajuato Miguel Márquez; mantuvo al estado como el más claro bastión panista en el país. Su personalidad ayuda a mantener un perfil sereno aunque defensor de los preceptos partidistas; desafortunadamente para el instituto político pasa por una etapa personal que lo hace alejarse (quizás de manera momentánea) de las intrigas partidistas.


Los nombres de los senadores Héctor Larios, Juan Carlos Romero Hicks y del exgobernador de Morelos, Marco Antonio Adame aparecen como los perfiles más bajos o de mayor moderación que en principio pueden oírse como neutros y conciliadores, pero sin la fortaleza externa para lo que viene. 

En el caso del también senador Francisco Búrquez aparece como “un caballo negro”, pues comienza a moverse mediáticamente y buscaría llegar con la legitimidad de una elección abierta no solo a militantes sino a simpatizantes, siendo una forma clara de “lavarle la cara” a dicho instituto; no tiene “cuadros” como tal que lo respalden pero su perfil empresarial suena como una opción interesante.


Caso aparte es la intención manifiesta del exgobernador poblano Rafael Moreno Valle, quien al no obtener la candidatura presidencial comenzó a “hacer labores” al visitar los comités estatales en su carácter de presidente de la Comisión Política; pero justo con él podría aplicar “el candado” planteado por Roberto Gil Zuarth: “en el PAN nunca más debe haber un presidente de partido que sea candidato a la Presidencia”.


Precisamente, el grupo del expresidente Felipe Calderón y algunos de los integrantes de la GOAN han mencionado al senador con licencia Roberto Gil, quien de manera por demás inteligente solo decidió pedir ese permiso, “pone tierra de por medio” en el tramo más complicado para la candidatura de Anaya. Hoy resurge y podría ser el que más simpatías atrae; puede ser punto de “engarce” entre anayistas, calderonistas y conservadores. La incógnita es qué tanto buscaría confrontarse con el régimen de López Obrador.

Anayistas y calderonistas lucharían por dirigencia del PAN