Partidos Políticos
pri_presidentes1200_notas12160718.jpg

Dirigentes del PRI y EPN: relación de cambios e intereses

Lun 16 Julio 2018 20:04

Todo indica que empieza un nuevo ciclo en el Partido Revolucionario Institucional (PRI); es el efecto más claro de la debacle electoral que padecieron el 1 de julio. Aunque podría dar la apariencia de una renovación o un cambio de época, la tendencia de los dirigentes priistas en el sexenio de Enrique Peña Nieto es mantenerse con base en los tiempos  electorales o las prioridades del proyecto político del mexiquense. Si bien es tradición de que el dirigente priista se amolde a las necesidades del primer priista del país o del partido según la temporada electoral, en este sexenio se hizo más que evidente dicho interés.

El periodo actual de la administración peñista comenzó con Pedro Joaquín Coldwell, uno de los operadores más eficaces; entró de relevo en el partido tras el “escándalo” de Humberto Moreira. Con su imagen tranquila, tono sereno y actitud alejada de conflictos, Coldwell tuvo en sus manos conducir al partido para que volviera a Los Pinos. Como premio Coldwell quedó encargado ni más ni menos que del sector energético.

Pedro Joaquin Coldwell secretario de Energia


Entonces llegó ni más ni menos que César Camacho, político mexiquense quien fue gobernador del estado dos periodos antes que Peña Nieto. Le tocó prácticamente iniciar el gobierno; fue el rostro del tricolor a la hora de firmar y presentar las reformas estructurales. Todo parecía ir de maravilla pues fue la parte más exitosa del sexenio donde partido y gobierno iban de la mano; además el suyo fue uno de los periodos más largos de 982 días

cesar_camacho_bb050617.jpg


Luego tocó el turno a las elecciones federales intermedias de junio de 2015. El PAN y Morena tuvieron un avance importante en la conformación de la Cámara de Diputados; ante ese panorama la siguiente parada eran los comicios del 2016 donde se ponían en juego 12 gubernaturas, algunas por demás significativas. Se apostó a colocar a una de las figuras emblemáticas del priismo en los últimos 25 años: Manlio Fabio Beltrones, y hasta donde dio se vio, tenía todo el respaldo para operar los recursos a su alcance y dar un importante “golpe de autoridad” al ganar la mayor parte de esos gobiernos.

Manlio Fabio Beltrones


Pero solo 305 días duró el sonorense al frente del tricolor tras una desastrosa jornada electoral: el partido del presidente Enrique Peña Nieto perdió 7 de las 12 gubernaturas en juego y, entre esas, entregó a la oposición cuatro estados en los que había gobernado de forma consecutiva durante 86 años: Durango, Quintana Roo, Veracruz y Tamaulipas.

Reunion Enrique Ochoa y Manlio Fabio Beltrones


Una vez más el relevo se hacía necesario en las oficinas de Insurgentes Norte y Colosio al norte de Ciudad de México. Pero la sorpresa fue mayúscula al ver que se postulaba como candidato único a la dirigencia a Enrique Ochoa Reza, previamente director general de la Comisión Federal de Electricidad (CFE); se le criticó su virtual “falta de militancia” así como el desconocimiento de las estructuras; de forma inédita enfrentó una corriente opositora y crítica como no se había visto en los últimos 29 años. Una parte importante era su figura mediática y su poco desgaste político lo que le permitía poner cara a las críticas del panista Ricardo Anaya y sobre todo las del morenista, Andrés Manuel López Obrador.

Enrique Ochoa


Pero el principio del fin de Enrique Ochoa fue con la designación de José Antonio Meade y el resto de la estructura, equipo, coordinación así como listas de candidatos para el proceso federal y los locales de este 2018. Cuando las campañas priistas “no prendían” llegó su relevo casi por la puerta por detrás: un periodo de 658 días que puede considerarse de impacto medio según la historia de los dirigentes priistas. 

rene_juarez_1200_notas040518.jpg


Finalmente los 76 días de René Juárez al frente del Revolucionario Institucional pueden catalogarse como un interinato (pues en promedio eso han durado) en uno de los episodios más devastadores para ese instituto político y que lo marcarán para los próximos años: las elecciones del 1 de julio que ahora lo colocan ante un panorama incierto.

Dirigentes del PRI en el sexenio de EPN