Partidos Políticos
Millennials
El día después de mañana
Vie 15 Diciembre 2017 09:34

Por: Ruben Machaen

Mucho es el tiempo que invertimos en clasificarnos dentro o fuera de tal o cual generación; rasgarnos las vestiduras sobre aquella máxima de que todo tiempo pasado fue mejor; vilipendiar a los millennials y aplaudir las nuevas herramientas de comunicación. Así, la inmediatez, cansada de repetirse a sí misma, nos aleja del fin último y común de cualquier generación: dejar un país  — ¿un mundo? — mejor del que encontramos.  

En las idas y venidas del cambiante ciberespacio, he sido testigo —y parte— de las prédicas de valientes de teclado y pontificadores de rigor que despliegan harto conocimiento, conceptualizaciones académicas y nuevas maneras de descubrir el agua tibia, pero que,  como la culebra que se come la cola, nos deja siempre en el mismo lugar.

Hace un par de semanas, con los alumnos de Comunicación de la Universidad Anáhuac Cancún, discutíamos sobre el futuro del conocimiento, “no del conocimiento, porque el conocimiento está aquí”, soltó uno de los estudiantes ondeando su IPhone 7— y el papel de las nuevas generaciones para asimilarlo y difundirlo más allá de las muchas pantallas de la inmediatez. 

Poco sirve citar 1984 o Cuando el destino nos alcance (aquel film de 1973, cuyo título original es Soylent Green, pero que a efectos de este artículo funciona mejor en español) o la británica Black Mirror como advertencias de posibles distopías, porque si algo ha demostrado la política en América Latina es que 1984 puede ser un manual; el destino ya nos alcanzó y de Black Mirror perturba su inyección de realidad. 

Entonces, ¿cuál es el futuro del conocimiento en medio de la vorágine de sobreinformación y, como decía Octavio Paz, satisfacción inmediata?

Como Millennial a regañadientes, me preocupa la capacidad de generar conocimiento, de difundirlo. Pero más re pensar nuestro futuro (las veces que sea necesario); alejarse de la endogamia intelectual —sectaria, añeja— y construir nuevos escenarios que permitan avanzar hacia una prosperidad plural, incluyente. 

Decía Isaiah Berlín que “confundir nuestras propias construcciones e invenciones con leyes eternas o decretos divinos es uno de los más fatales delirios de los hombres”. 
Palabras más, palabras menos, Berlín habla de reinvención. Y es que las ciencias sociales nacieron de las experiencias (buenas o malas) del hombre que, contrarias a la ciencia, no están escritas en piedra.  
Durante 2017 tuve la oportunidad de ser parte de #RecuperaTuFuturo: una propuesta de la juventud para el país, una iniciativa de Kybernus A.C. que tiene como objetivo sentar en una misma mesa a millennials y no millennials, cuyas áreas de expertise, diversas e incluso opuestas, permitieron discutir y proponer nuevas políticas públicas en torno a cinco ejes temáticos: libertad, Estado de Derecho y cultura de la legalidad; igualdad de oportunidades; fortalecimiento de la sociedad civil e impulso al emprendimiento.
Esto pasó en los 32 estados de México y concluirá con 50 propuestas de política pública (10 por cada eje temático) que serán entregadas a los candidatos a la presidencia en 2018.  En resumidas cuentas, un gran primer paso para nuestro futuro, combatir la pasividad de lo inmediato y pasar a la acción. Mucha acción.            
Rubén Machaen: Licenciado en periodismo y docente universitario en Venezuela y México. Cursó estudios de maestría en Lenguas Extranjeras y Literaturas Comparadas en la Universidad de Buenos Aires;  formó parte del staff del diario Tal Cual y El Mundo en las secciones de Arte y Cultura. Fue reportero y coordinador editorial de la revista Exceso y publicó diversos reportajes en la revista Clímax. 
Coordina el área de comunicación de Kybernus A.C.