Partidos Políticos
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Foto: Andrea Murcia/Cuartoscuro Reto del PRD: reconstruirse en lo externo y en lo interno
Mié 04 Julio 2018 19:04

El PAN invitó al PRD a “la fiesta electoral” pero en pleno baile lo dejó solo y no le importó cómo le iba, quién lo acosaba, si perdía o ganaba algo o cómo regresaría a su hogar. Valga el símil para entender el escenario que el partido azteca vive en lo electoral y en su futuro a corto y mediano plazo. Ante los números más pobres de su existencia, frente a otro partido que se dice de izquierda y que gobernará de punta a punta el país, a los perredistas no les queda de otra: reinventarse o reconstruirse en lo interno y lo externo…mientras, morir en el intento.

Primero la frialdad de los números disponibles: haber puesto a Ricardo Anaya como su candidato presidencial fue el peor de los negocios: solamente obtuvo el 2.8% de los votos nacionales con las siglas del Sol Azteca. Antes de este 2018, las elecciones de 1994 en las que el partido postuló a Cuauhtémoc Cárdenas habían sido las de los resultados más bajos en el rubro presidencial, con un porcentaje de voto de 16.59%. 

Por si acaso eso no desespera y frustra a líderes y simpatizantes perredistas, basta ver lo siguiente: 

- En el rubro de senadurías, el PRD obtuvo 5.3% de las preferencias, equivalentes a 2 millones de votos.

- En el de diputaciones obtuvo 5.29% .

- En las elecciones de 1991, las primeras como PRD, obtuvo un porcentaje de 7.91% de los votos para sus diputados, equivalente a 1, 900,750 boletas a su favor 



Es desde ahí que tendrán los líderes actuales, sin figuras de gran peso o “autoridad moral”, que replantearse cuál es el verdadero sentido de un partido de izquierda en un régimen dominado por otro instituto que se asume desde esa postura ideológica. Establecer cuáles son sus batallas que sí pueden ganar, en qué rubros sí son diferentes a Morena y pueden desde ahí “contestarles”.

Si se quiere un tip, ahí están las reivindicaciones liberales de legalizar el consumo de la marihuana; ampliar los estados donde se permite el matrimonio igualitario; pensar en serio una agenda demográfica donde el control de la natalidad y de los embarazos no deseados tenga un verdadero impacto como hace 46 años; y dentro de ello impulsar como política pública de salud la posibilidad de interrumpir legalmente el embarazo en toda la República. Puede escucharse tan utópico como hace unos años decir que lo lograría el ahora virtual ganador de la elección presidencial.



La otra agenda pendiente es su relación con el PAN: si desde el Congreso seguirán con “la unión imposible”; o de tomar el camino de la movilidad ideológica, vender bien caros sus votos al que será el partido dominante, el cual es altamente probable que requiera de algunos votos para concretar iniciativas y reformas. Se vería muy mal que los consiguiera con diputados tricolores.

Reestructurada la agenda, la plataforma y los motivos bien valdría un relanzamiento de imagen, nombre y siglas pues la revolución democrática que se buscaba en 1989 prácticamente se realizó. Lo que el PRI no se atrevió a hacer en los últimos 3 sexenios este conjunto de corrientes y movimientos de izquierda bien podrían llevarlo a cabo: en buena parte de ello podría estar su sobrevivencia.

PRD sin diputados locales por mayoría en Congreso de CDMX