Partidos Políticos
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FOTO: MARIO JASSO /CUARTOSCURO.COM

Ricardo Anaya y la inminente guerra por el control del PAN

Mar 03 Julio 2018 19:11

En Acción Nacional crecen las voces por empezar la refundación tras la elección, mientras que otros de plano hablan de reconstrucción. Pero desde los pasillos del partido y los cafés entre los políticos hay una coincidencia: Ricardo Anaya y su grupo más leal tendrán que enfrentar una auténtica “guerra” con otros grupos -calderonistas o “el yunque”- de alcances nunca antes vistos en la historia de ese órgano partidista.

No es para menos si revisamos lo que obtuvieron el domingo 1 de julio. En materia de gubernaturas solo ganaron tres de las 8 en contienda: Puebla, Guanajuato y Yucatán; en cuanto al Congreso perdería al menos unas 25 posiciones en la Cámara de Diputados en comparación a los resultados del 2015 y unos 30 con respecto a 2012.

El partido blanquiazul no conseguía un resultado tan bajo desde que la Cámara dejó de conformarse por 400 legisladores y pasó a 500, tras la reforma de 1986.


Pese a que el mensaje podría ser de un llamado a la conciliación, a la unidad rumbo al futuro y la supervivencia del partido, el líder nacional Damián Zepeda advirtió que no pueden “hablar de refundar al partido (..) los que no ayudaron durante la campaña electoral”. 

Quien respondió a esta postura de manera más lapidaria y directa fue ni más ni menos que el expresidente Felipe Calderón, quien se informó a través de Político.mx


Otra asignatura pendiente en los días por venir es si la dirigencia de Zepeda, antes de que asuma el escaño, respaldará a Rafael Moreno Valle y a su esposa Martha Erika Alonso en la lucha por Puebla; todo indica que se irá a tribunales por lo cerrado del resultado. El exaspirante a la candidatura presidencial, según se dice, está más que molesto por el endeble apoyo recibido desde el centro, y si se pierde la gubernatura, las consecuencias son impredecibles; y es que tal vez un tuit no es suficiente.


Precisamente expertos y columnistas plantean que en esta crisis los gobernadores y exmandatarios son una pieza clave. Desde el solo hecho que ellos pueden generar movilización de estructuras en favor del voto, no necesariamente para su propio candidato; y es aquí donde la neblina invade esta parte de la historia del 1 de julio.

Es muy probable que la “Asamblea de Gobernadores de Acción Nacional” (GOAN), dada a conocer la semana previa a la elección, debió haber operado de alguna manera; los mandatarios de Aguascalientes, Baja California Sur, Durango, Puebla, Querétaro, Quintana Roo y Tamaulipas aseguraron que estaban dispuestos a colaborar con el nuevo gobierno lo que de alguna manera se vio reflejado en el mínimo número de distritos ganados por su partido.

El asunto se extiende aún más allá si recordamos que en octubre del año pasado, tres días después de la renuncia de Margarita Zavala al PAN, un bloque de exgobernadores anunciaron que la respaldarían en su lucha por la Presidencia pero en ningún momento consideraron dejar el partido.

Cabe ahora preguntarse a favor de quién operaron Fernando Canales Clariond, Alberto Cárdenas, Emilio González Márquez, Alejandro González Alcocer y José Guadalupe Osuna Millán; por cierto, varios de ellos señalados por pertenecer a “El Yunque” la corriente más conservadora del blanquiazul.


En estas horas los columnistas tratan de definir por cual de estas dos estrategias optaron todos esos distinguidos miembros del PAN: ¿actuaron a favor de Morena?, ¿o simplemente el domingo 1 de julio para ellos fue una jornada de “brazos caídos”?. La respuesta tal vez aún no la saben en la sede de la colonia Del Valle, pero sí en la casona de la colonia Roma.

Es precisamente todos estos grupos quienes ahora pueden plantarle cara a Ricardo Anaya y a sus leales; reclamarles cómo manejaron el partido, la obtención de las candidaturas, el pacto con otros partidos, el abandono a los liderazgos tradicionales, y luego de todo ello, el resultado electoral es el que ahora tienen. Si el PRI ya quieren cobrar facturas internas, en el PAN suenan los tambores del fratricidio.