Niño pastelero se viraliza: hornea pasteles y panecillos para nueva cirugía

Cuando tenía siete años, durante una fiesta familiar, Joaquín se quemó el 25 por ciento del cuerpo jugando con unas brasas y alcohol.

Niño pastelero se viraliza: hornea pasteles y panecillos para nueva cirugía
Foto: Joaquín Nahuel

Joaquín Nahuel tiene apenas 10 años, pero desde hace cuatro hornea deliciosos panes y pasteles gracias al apoyo de su familia y los tutoriales que ve en internet. Anhela ser un gran pastelero, pero antes, deberá vender sus ricos productos para juntar dinero y así poder pagar una cirugía de la que depende que pueda alcanzar su sueño.

Cuando tenía siete años, durante una fiesta familiar, Joaquín se quemó el 25 por ciento del cuerpo jugando con unas brasas y alcohol. Las lesiones fueron tan graves que debió pasar más de un mes en el Hospital de Quemados, en Buenos Aires, Argentina, relató el pequeño a La Nación.

Ahora, a tres años del accidente, Joaquín necesita una costosa cirugía que más allá de reconstruir su piel, le ayudará a no perder la movilidad. En una primera etapa, requieren colocarle cuatro expansores cutáneos en el rostro, los cuales cuestan 500 dólares cada uno. Su mamá, Raquel Escobar, detalló a dicho medio que si esta cirugía sale bien, podrán ponerle más expansores en las demás áreas afectadas.

Es una cantidad elevada, sin embargo, Joaquín está contento, pues mucha gente además de comprar sus pasteles, ha donado tanto para la cirugía, como para que compre más utensilios de cocina. En su cuenta oficial de Twitter (@JoaqunNahuel) el niño comentó que ya tiene el dinero que requería para la operación.

Joaquín es popular en redes sociales

El niño no solo tiene Twitter, sino que también tiene Facebook e Instagram, donde comparte fotografías de sus ricas creaciones, así como transmisiones en vivo de cuando las prepara. Sin embargo, sus tuits fueron los que hicieron viral su conmovedora historia y así captó la atención de los medios de comunicación de Argentina, quienes lo han entrevistado debido a su talento.

Joaquín comenzó a preparar pasteles y panecillos un año antes de su accidente, cuando tenía seis años. Primero fue por influencia de su abuelo, quien le enseñó a preparar masa y algunos sencillos bizcochos. Ya después fue aprendiendo a preparar el relleno y luego comenzó a experimentar con el decorado.

Muchos de sus pasteles y panes los vende y rifa para recaudar fondos para su cirugía y utensilios de cocina, pues gracias a que se hizo viral, ahora recibe pedidos. Sin embargo, su mamá contó a La Nación que además de comercializarlos, también suele donarlos a comedores públicos o personas en situación de calle.

Ahora, una vez que lo operen y se recupere, el siguiente paso es seguir impulsando Delicias, su página de Facebook en la que además de bizcochos y panes, también promociona muffins, donas y otros bocadillos dulces. Y después, su sueño es participar en Bake Off Argentina, un reality-concurso de pasteleros aficionados que demuestran sus habilidades en varios retos.

Con información de El Heraldo de México