Fernando Dworak
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Peña Nieto, principal operador de López Obrador
Vie 04 Mayo 2018 06:20

Al preparar un ataque se deben identificar las debilidades del enemigo y esperar que cometa errores.

En 2014 Peña Nieto vivía una historia de éxito: su desempeño legislativo ensombrecía a Zedillo, Fox y Calderón gracias al Pacto por México y la aprobación de las reformas estructurales lo encumbraban. Ni López Obrador pudo hacer gran cosa por su infarto.

Pero había tres flancos débiles. Primero, el PRI nunca entendió cuánto cambió el país desde 2000 y creyeron que podían actuar como cuando eran partido hegemónico. Segundo, desde el declive del nacionalismo revolucionario no hubo un discurso de identidad que lo reemplazara.

El tercero se evidenció con las crisis de Ayotzinapa y la “Casa Blanca”: nadie tenía idea sobre manejo de crisis de comunicación. Fallaron cosas básicas como responder rápido, mostrar empatía y no perder control sobre el mensaje. Esta omisión fue fatal.

La coyuntura fue aprovechada por López Obrador. Montado en el descontento y encarnando los lugares comunes del nacionalismo revolucionario, gana terreno ante la incapacidad del gobierno por responder asertivamente.

Los aciertos de Peña dejaron como legado al Pacto por México. Sus omisiones y errores a un López Obrador fortalecido.