Hannia Novell
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Foto: Alberto Roa/Cuartoscuro.com

Pobre México

Lun 24 Junio 2019 11:23

Cuando escuchamos que analistas financieros y calificadoras internacionales estiman que en México hay un clima adverso para el crecimiento económico y utilizan expresiones como “lento desarrollo de la inversión” y se refieren a indicadores e inversiones, difícilmente comprendemos el alcance de sus proyecciones y el significado de las palabras utilizadas.

Es más fácil advertir la magnitud de las cosas si la información disponible indica que la generación de empleos se desplomó casi 90 por ciento, es decir, que 10 de cada 100 mexicanos está en paro; que desde enero a la fecha, diariamente se cometen 79 homicidios en el país y por este delito hay un total de 14 mil 133 víctimas; o que el secuestro aumentó 28 por ciento y el narcomenudeo subió 14 por ciento.

Lo que resulta contundente para mirar la realidad, es el testimonio de las mujeres y hombres de carne y hueso. Efraín, con 48 años y dos hijos fue obligado a renunciar, después de trabajar 18 años en el IMSS. Lleva ya cinco meses sin empleo, con la angustia de llevar comida a su hogar, pagar los servicios básicos y además, cubrir la hipoteca de un departamento. Los ahorros se acabaron, ya eliminaron todos los gastos de los que podían prescindir y como no hay ingresos, decidieron rentar su hogar.  

Vivirán en casa de los abuelos paternos. La idea es salvar el patrimonio. La dignidad ya fue pisoteada. Como si ellos fueran integrantes de la mafia del poder, son discriminados de cualquier empleo en el gobierno. En la iniciativa privada, su edad y especialización no son de interés.

Aideé Mendoza, alumna del sexto semestre del CCH Oriente, fue asesinada en un salón de clases por un impacto de bala. La muerte ocurrió el pasado 29 de abril, aún se desconocen las causas y el autor material. Los homicidios de Marina y Jennifer, asesinadas en el mismo plantel, también siguen impunes. Sus familiares y amigos lloran su pérdida y reclaman justicia dolidos, frustrados.

No pueden creer la indiferencia e incapacidad de la autoridad. No entienden como es posible que los recortes presupuestales se hayan realizado a costa de la seguridad ciudadana y hayan impactado en cámaras de seguridad descompuestas; en la eliminación de agencias de investigación especializadas en feminicidios, y en la falta de personal capacitado que fueron despedidos porque la instrucción fue reducir la burocracia.

Son historias de vida que muestran la obsesión por una austeridad mal entendida que ha dañado la educación, la ciencia, la inversión y una crisis sin precedentes en el sector salud  que se agudizará en los próximos días, con el desabasto provocado por la falta de una red de distribución, la más reciente ocurrencia del gobierno para ahorrar.  

Ya veremos en las benditas redes sociales los testimonios de enfermos del riñón sin diálisis, retrovirales transportados en recipientes de unicel, cirugías sin anestesia y niños con cáncer y sin medicina.

Pobre México.