Juan Pablo de Leo
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Segundo debate. Ultima oportunidad
Mié 16 Mayo 2018 01:00

Si hay algo que ha pasado a segundo plano desde hace ya por lo menos cinco sexenios ha sido la política exterior mexicana. De aquella estratégica posición que se aprovechaba a nivel geopolítico nada ha quedado. Por si fuera poco, la potencia e influencia internacional que ha perdido México, se da en una época en la que los países se encierran y se cuestiona el multilateralismo. Bajo ese contexto se llevará a cabo el segundo debate presidencial entre los cinco aspirantes.  

A menos de 50 días para las elecciones, el tema del segundo debate será "México en el mundo”: comercio exterior e inversión, seguridad fronteriza y combate al crimen trasnacional y, por último, derechos de los migrantes. En un mundo polarizado donde un nuevo orden mundial ronda a los países, está demás recalcar la importancia que tienen la posiciones en cuanto a política exterior de México de cada uno de los candidatos. Un tema poco “sexy” para los electores, pero fundamental para la gobernabilidad de las administraciones. 

Ya hemos tenido oportunidad de vislumbrar en pequeñas declaraciones las posiciones de los candidatos en cuanto a política exterior se refiere. Un tema de por sí rezagado que no ha recibido mucha atención por parte de los medios ni los espectadores en este proceso electoral: Andrés Manuel ha dicho que la mejor política exterior es la interior, Meade la ha priorizado como algo fundamental para la prosperidad, Anaya ha presentado ya un documento de siete puntos que son prácticamente una continuidad a la relación bilateral entre México y Estados Unidos de lo que ha sido este actual gobierno. 

Pero más allá de las precisiones y detalles en cuanto a política exterior se refiere, este segundo debate presenta una última oportunidad de los de abajo para dar un giro electoral en contra del puntero. Como ya se confirmó en el primer debate presidencial, este formato y esta exposición es suficiente para afectar la percepción del electorado. Con el daño, poco o mucho, que sufrió López Obrador tras rehuir en el primer debate, ¿lo volverá a hacer? ¿El Bronco seguirá con sus ocurrencias y oportunismo para ganar adeptos y eventualmente declinar por Meade? ¿Podrá Anaya repetir la sorpresa de su primera actuación en el debate y convencer a Margarita de sumar a su causa? ¿Podrá Meade por fin tener su momento en el tema que domina más, y por mucho, sobre sus contrincantes? 

El formato del debate en estilo “town hall”, tomado del modelo norteamericano de cercanía entre políticos y sociedad, presentará la oportunidad a los candidatos de confrontarse con los electores mismos, que podrán hacer preguntas directas sobre el tema. Dicho formato hace complicado que los candidatos rehúyan de las preguntas y problemas que los electores les presentan. A pesar de que queda aún un tercer debate por llevarse a cabo, este segundo que viene el fin de semana en Tijuana, será la última oportunidad de que los candidatos puedan alterar conscientemente la elección con estrategia, debate e inteligencia.