Manuel López San Martín

Mancera tiene al PRD en la bolsa

Lun 15 Mayo 2017 20:40

Miguel Ángel Mancera

El Jefe de Gobierno ha sido claro, como pocos, al hablar de su aspiración presidencial. Ha mostrado sus cartas y la ruta que traza.

Miguel Ángel Mancera no se afiliará al PRD, buscará ir sin partido y ser el factor para aglutinar a independientes y partidos de izquierda (PRD, Movimiento Ciudadano y PT) en un Frente que él y otros, como Dante Delgado de MC, han bautizado como el Cuarto Polo.

Dentro del PRD el Jefe de Gobierno no tiene competencia. Si acaso se ve a la distancia el pataleo de algunos perredistas, marcadamente los gobernadores de Morelos, Graco Ramírez, y de Michoacán, Silvano Aureoles, que aspiran –sin mayor posibilidad- a la candidatura. Para desgracia de ambos, los apoyos internos no les dan y su nivel de conocimiento nacional es raquítico. Ellos y otros miembros del sol azteca le han pedido a Mancera desde hace tiempo “definirse” y hasta “afiliarse”.

El asunto es que el gobernante capitalino ya se definió. La definición no va en el sentido que algunos dentro del PRD quieren, pero eso es otra cosa. El mandatario capitalino ya ha dicho cómo y por dónde construye su ruta rumbo a 2018.

Cada que puede, deja en claro que no le interesa ni ahora ni nunca afiliarse al PRD. No lo necesitó para ser Jefe de Gobierno y, en su cálculo, lejos de requerirlo en 2018, el sol azteca le estorba. El membrete, pues. La estructura, por pequeña que ya sea –salvo en la capital del país-, le podrá ser útil. Se ve a sí mismo como un ciudadano sin partido corriendo por la vía independiente. Lo dice ahora, pero está en ello desde hace un año y medio, al menos.

En su estrategia, le suma más El Bronco –con quien lo mismo se reúne que firma convenios-, o el alcalde de Guadalajara Enrique Alfaro –que lo invitó a Jalisco para empujar el aumento al salario mínimo-, que meterse en la grilla de tribus perredistas; le es más relevante estrechar lazos con personajes como Juan Ramón de la Fuente –a quien invitó como asesor del grupo redactor del borrador de la Constitución CDMX-, que sentarse en público con los líderes territoriales amarillos; parece más interesado en no romper puentes con Cuauhtémoc Cárdenas o Alejandro Encinas –a quien designó en la Constituyente-, que abandonaron el PRD, que en convencerlos de que regresen.

A final de cuentas, con Alejandra Barrales en la presidencia del PRD y con su tribu, Vanguardia Progresista, capitaneada por Héctor Serrano, fortalecida, tiene un pie y medio en el partido; no le costará trabajo hacerse de la candidatura. Lo que necesita son apoyos y aliados fuera.

Lo de adentro parece resuelto. Los perredistas no tienen otra opción que pinte en encuestas y los haga competir. Necesitan más a Mancera que él al PRD.

El Jefe de Gobierno quiere ser candidato ciudadano. ¿Le alcanzará? Esa es otra historia.