Manuel López San Martín
Monreal Sheinbaum Batres
El candidato de AMLO en la CDMX
Mar 11 Julio 2017 06:08

Buena parte del éxito electoral de AMLO el próximo año se recarga en la definición de la candidatura a la Jefatura de Gobierno.

El tabasqueño ya ha definido la ruta de destapes, el método de selección del candidato y afina los tiempos: en octubre habrá candidato. En el papel, no habrá imposición sino “consenso” o encuesta para elegir a quien se quedará con la codiciada candidatura. López Obrador necesita operar con pinzas la decisión, porque la CDMX es parte neurálgica en su estrategia electoral.

Ganar la Presidencia el próximo año, solo sería posible si se lleva por amplio margen la Ciudad y sostiene –al menos- los niveles de votación que registró Morena en junio pasado en el Edomex y Veracruz –entidades uno y tres en padrón electoral-. Necesita estar fuerte en esos estados, porque en ellos se decide buena parte de la lucha electoral, pues concentran más del 25% del total de votos.

Por eso en el caso de la capital, la decisión se irá alineando a lo que más convenga al proyecto presidencial de AMLO. De los tres contendientes más visibles, Martí Batres, Claudia Sheinbaum y Ricardo Monreal, el primero parece estar fuera de la jugada y, todo indica, irá solo a la pelea para legitimar el proceso. Batres ha sido disminuido en la estructura electoral capitalina, que se recarga en Andrés López Beltrán, hijo del tabasqueño, y es visto por el primer circulo de Andrés Manuel, como un riesgo en las aspiraciones presidenciales del líder del partido: tiene muchos frentes, es difícil que salga limpio de una contienda y tiene mecha corta. Le pagarán, porque le alcanza, con un espacio legislativo.

La baraja se reduce a Sheinbaum y Monreal. Los dos tiene atributos pero, proyectan, la delegada en Tlalpan no es buena como candidata. Es una técnica reconocida, pero para ganar la CDMX López Obrador necesitará a alguien que entusiasme en campaña, no una persona a quien tenga que empujar. No podrá dedicarse a hacer campaña codo a codo como ocurrió con Delfina Gómez en el Edomex. Estará ocupado recorriendo el país. El tabasqueño requerirá a alguien que pueda moverse solo para “operar”, bueno en el proselitismo y capaz de jalar adeptos y construir puentes por sí solo, no alguien que le pese.

Entre Sheinbaum y Monreal, pues, se trataría de un asunto de calculo y conveniencia. Ninguno es ajeno a su proyecto. Si bien Sheinbaum creció a su sombra, Monreal, quien fue coordinador de su pasada campaña presidencial, le ha demostrado incondicionalidad cada que puede. “Si no soy candidato no me iré de Morena”, ha repetido hasta el cansancio.

Por eso la balanza podría inclinarse en favor del delegado en la Cuauhtémoc. Aunque de AMLO cualquier cosa puede venir, la lógica electoral le da ventaja a Monreal pues, otra decisión, podría no solo complicarle la CDMX al tabasqueño, sino poner en riesgo su propia aspiración presidencial.