Manuel López San Martín
Mancera y Anaya
Cuartoscuro

Mancera y Anaya, los ganones de una alianza PRD-PAN

Mar 27 Junio 2017 06:02

La intención que han mostrado tanto la dirigencia del PRD como del PAN de ir juntos en un Frente para 2018 impactará en el futuro de varios suspirantes presidenciales. Algunos jugadores impulsan la idea que, piensan, puede beneficiarles, otros apenas alcanzarán a ser receptores de la misma y algunos más verán limitadas sus aspiraciones, sino es que de plano quedarán marginados, si prospera lo anunciado.

En el último grupo hay dos panistas: Margarita Zavala y Rafael Moreno Valle. La ex primera dama difícilmente será apoyada por las tribus perredistas. Para más de una, ella y Felipe Calderón “les robaron la presidencia” en 2018. Y ni se diga otros partidos, como Movimiento Ciudadano que podría subirse a una potencial alianza, lo que no ha descartado el dueño de la franquicia, Dante Delgado. Para el exgobernador de Puebla, un acuerdo con el PRD tampoco le favorece: fue incapaz, el año pasado, de sellar la coalición entre el sol azteca y el PAN en su estado. Con el sol azteca sus puentes son endebles.

Como simples observadores, de caminar el Frente, hay un sinfín de personajes. La mayoría, con posibilidades remotas de encabezar la unión, por ejemplo, los gobernadores Silvano Aureoles, de Michoacán, y Graco Ramírez, de Morelos.

No es casualidad que los impulsores de la idea sean quienes, en un escenario de alianza, podrían resultar los más aventajados: por el PAN, Ricardo Anaya, quien ha tejido fino con la presidenta del sol azteca, Alejandra Barrales, y Miguel Mancera que, sin militar en el PRD, es la carta fuerte de ese partido y es el principal resorte de la líder del partido.

Anaya, de prosperar la alianza con el PRD, se quitaría del camino a sus principales adversarios dentro del PAN, y se colocaría en un inevitable cara a cara con Mancera por la candidatura.

El Jefe de Gobierno, por su parte, se colocaría en posición inmejorable: él, sin militar en partido alguno, podría tender puentes con diversos sectores –como lo hizo en la conformación del grupo redactor y asesor de la Constituyente- sin alejarse de un partido y manteniendo dentro de su margen de negociación el poder que le da gobernar la capital del país.

Anaya y Mancera se han reunido a solas al menos un par de veces. Entre ambos la relación no es mala y la estrategia que se opera desde las dirigencias nacionales del PAN y PRD parece tener el sello de ambos. Ellos serían los ganadores aunque terminarían por toparse en la recta final de la definición.