Mario Campos
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Foto: Notimex

El Informe de AMLO en 5 puntos

Lun 02 Septiembre 2019 02:00

1. El Informe de ayer nació muerto. El mensaje anual ante el Congreso, en su noción original, sirve para que el Presidente tenga un espacio privilegiado para contar qué ha hecho, explique cómo mira al país y marque el rumbo para lo que viene. Sin embargo, cuando el presidente da conferencias de dos horas cada mañana y lleva dos informes a los nueve meses de gobierno, es lógico que no tenga nada nuevo que decir. Prueba de ello es que la nota más comentada en redes fue la confusión entre el nombre de primer o tercer informe, lo que muestra que de lo dicho por el presidente no hay nada que destacar.

2. El informe fue para los suyos. Sin autocrítica y atrincherado en su visión de los buenos (ellos) contra los malos (el resto), el presidente no tuvo guiños para nadie que no fuera su seguidor. Empeñado en dividir el Presidente recicló - una vez más - aquello de la superioridad moral que tiene como base la idea de que no hay nadie con legitimidad, salvo él y los suyos, para gobernar en el país.

3. El informe está anclado a su presente. Para el Presidente la historia inicia con él. Fuera de sus recurrentes alusiones a los neoliberales, no hay nada digno de estar en la historia en los últimos 36 años hasta su llegada al poder. Por eso no hay un solo reconocimiento a las luchas democráticas, a las instituciones construidas, a los que hicieron posible su triunfo y que lucharon por un mejor país antes que él. Pero tampoco hay futuro pues en su ideal el país camina hacia una especie de pasado idealizado, con una vida propia del campo, con valores y tradiciones alejadas de la lógica de mundo de hoy.  Por eso, temas de tecnología, innovación, competencia o globalización, no aparecen - ni aparecerán - por ningún lado, en el discurso presidencial.

4. No hay gobierno, hay Presidente. Como una buena ilustración de lo ocurrido en estos meses, el presidente estuvo solo, no mencionó a ninguno de sus secretarios - salvo al cuestionado Manuel Bartlett - y no hubo una idea de equipo, porque en la realidad el gobierno inicia y termina con Andrés Manuel López Obrador. 

5. No hay oposición. Menospreciada en el evento, ninguneada en el Congreso y alejada de la agenda pública, la oposición partidista sigue sin encontrar ni su tono ni su espacio, lo que deja a la crítica - periodística, de los órganos autónomos y desde la sociedad civil - como la única oposición más o menos articulada.

Así fue el paso de un informe que no fue tal, que sirvió más para confirmar visiones que para revelar futuros, y que transcurrió con más empaque que contenido, fiel a lo que se ha vivido en estos nueve meses en la realidad. 

@MarioCampos