Mario Campos
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Foto: Diego Simón Sánchez/Cuartoscuro

El país de las consecuencias

Mar 03 Julio 2018 01:00

Había una vez un país que solía pensar que ahí todo se valía porque nada tenía consecuencias. En ese lugar, los gobernantes podían robar y estar seguros de seguir en el poder. Eran capaces de despreciar a los ciudadanos, con la confianza de que al final con dinero - y con algo que llamaban “la estructura” - serían capaces de obtener la victoria en cualquier elección.

Ese país ya no existe más. Y no porque la impunidad haya terminado, ni porque hoy tenga a un montón de políticos en la cárcel o bajo investigación. Se acabó porque la gente decidió que quien hace mal las cosas, se tiene que ir. Que no importa cuánto puedan prometer o gastar, cuando ya se tomó la decisión de sacarlos a patadas.

Ese país se llama México y por eso el domingo pasado José Antonio Meade solo tuvo el 16% por ciento de la votación; por eso el PRI no ganó una sola de las 32 elecciones para senador, ninguna de las 9 gubernaturas en disputa y será la quinta, sí, la quinta fuerza en la Cámara de Diputados

Es cierto que México no va a ser otro simplemente porque nuevos hombres y mujeres ocupen el poder, pero no podemos ignorar que hay un cambio profundo cuando los ciudadanos saben que en unos años llegará una nueva elección donde ellos tendrán la última palabra sobre quiénes llegan y quiénes se van. Sí, aún falta mucho por hacer para que las instituciones de justicia funcionen, pero lo que pasó el domingo es un muy buen paso en el camino para construir un país de consecuencias