Mario Campos
Andrés Manuel López Obrador AMLO
López Obrador apuesta contra el PRD
Lun 12 Junio 2017 20:58

López Obrador ya dio la señal: las bases perredistas tienen cabida en Morena, incluso con todo y sus altos mandos, nomás que no quieran cargar con todo y membrete. La lógica es sencilla: Andrés Manuel quiere los votos y las estructuras del PRD pero no quiere tener que negociar las candidaturas ni los presupuestos con ellos. Y faltaba más, pues para eso se hizo su propio partido político.

Luego de los recientes resultados nadie puede dudar que la marca Morena puede ser atractiva para los electores, y como ya ha ocurrido antes en el 2006 y en el 2012, los que se suban al barco a tiempo pueden obtener, al menos, diputaciones locales, federales y senadurías. Con eso cuenta AMLO para desfondar a un PRD que el próximo año puede vivir su peor momento si como es previsible, se queda sin los actuales gobiernos de Tabasco, Morelos y Ciudad de México - todos con un grave desgaste - lo que le dejaría como único gobierno propio al de Michoacán. 

Visto así, con una elemental lógica pragmática, sin duda es más atractivo para los perredistas afiliarse hoy a Morena que esperar a que su partido resucite. En el PT lo entendieron hace unas semanas y por eso ya decidieron entregar su amor.

¿Qué implica esto para el perredismo? Que ahora tiene dos opciones: el modelo Estado de México y el Modelo Quintana Roo/ Nayarit. En el primero, su alternativa es buscar una candidatura-  interna o de preferencia externa- que le permita obtener una cuota del pastel electoral. Nada que les permita pelear por Los Pinos pero sí que les ayude a quitarle votos a Morena como hiciera la candidatura de Juan Zepeda. Ese esquema sirve para partidos pequeños que quieren crecer o mantener su registro pero parece muy poco para una fuerza que llegó a ser la segunda bancada más grande en la Cámara de Diputados hace apenas unos años.

La otra ruta es la alianza con el PAN en una negociación que ya se ha dicho pasaría por dejar al PAN la Presidencia e ir con un candidato propio a la Jefatura de Gobierno. El esquema ha sido efectivo para ganar elecciones, aunque no el mejor modelo para cogobernar. Como sea, en esa línea el perredismo tendría que convencer a los electores que lo suyo es una alianza para sacar el PRI y no para frenar a Andrés Manuel.

Cualquiera que sea el escenario el futuro no pinta bien para el PRD que hace tiempo dejó de apostar por buenos gobiernos, y que ha experimentado una crisis de identidad - a veces con cercanía con el PAN, otras en los hechos con el PRI - que le ha desdibujado cada vez más.

Por lo pronto López Obrador ya dejado en claro que cree que con Morena, el PT, las bases del PRD y el sentimiento antisistema le alcanza para ganar en el 2018. Veremos en unos meses si tenía razón.