Mario Campos
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Fotos: Cuartoscuro.com

Un regalo llamado Emilio Lozoya

Lun 20 Julio 2020 05:00

La llegada de Emilio Lozoya a México es, parafraseando al Presidente López Obrador, otro anillo al dedo para su gobierno. Y es así porque todo indica que el valor del exdirector de Pemex reside en la cantidad de información que podría entregar sobre los adversarios del Presidente.

¿Esto significa que se hará justicia y se desmontarán las redes de corrupción que permitieron tantos abusos en el pasado reciente? Uno pensaría que sí, que es una oportunidad de oro. Sin embargo, me temo que la decisión va en otro sentido. El gobierno no buscará que se castigue a los responsables con pruebas y en los tribunales, sino que usará el caso como un arma electoral.

Y en esa lógica es que se entiende que desde ya, hayan colocado la idea de que Emilio Lozoya fue parte de los operadores para la aprobación de la reforma energética del sexenio pasado. De ser así, ¿qué tendría que ver eso con las compras irregulares o los contratos a Odebrecht? Nada, absolutamente nada, Pero vaya que sería rentable para minar - aún más en algunos casos -la reputación de críticos y adversarios.

El Presidente, ya lo ha dicho en público, prefiere el tribunal mediático que el del verdadero Poder Judicial. No solo porque ahí es más difícil de probar, sino porque el fin no es acabar con la corrupción sino con cualquier idea de oposición, en especial en los meses previos a una elección federal como la del 2021.

El tema es grave, porque como ya lo hizo con el caso de un presunto acto de corrupción de un juez, el Presidente ordenó que se filtrara una grabación - cosa que hizo de inmediato la "autónoma" Fiscalía General de la Nación - a pesar de que eso pusiera en riesgo el debido proceso y por tanto la viabilidad del caso. Porque eso es lo que pasa cuando se apuesta por el juicio de los medios en vez del camino de las instituciones.

Ya veremos en las siguientes semanas qué hará esta administración con el caso Lozoya, pero dada el inicio - con el montaje que engañó a los medios con el falso envío al reclusorio y el amable traslado a un hospital privado - todo indica que veremos un triste espectáculo que estará puesto al servicio de las mañaneras y las elecciones y muy lejos de la verdadera impartición de justicia en el país.

Ojalá los hechos descalifiquen esta proyección.

@MarioCampos