Mario Campos
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Foto: ndlnoticias.com Un tiroteo, muchas respuestas
Lun 05 Agosto 2019 09:59

La tragedia de Texas ha dejado, además de la dolorosa muerte de ocho mexicanos y 13 estadounidenses, múltiples saldos para el gobierno mexicano.

Para la embajadora Martha Bárcena, por ejemplo, ha sido una buena oportunidad para hablar del discurso de odio y de sus consecuencias, en una reacción inmediata y oportuna que pone el reflector sobre uno de los temas centrales de esta historia: el clima antimigrante y antimexicano que ha acentuado el presidente de EU a lo largo de los últimos años.

Para el Presidente López Obrador, el caso ha servido para mostrar nuevamente su terror a cualquier confrontación con Donald Trump, al manejar el tema casi como un asunto de política doméstica, por lo que el Presidente no solo ha evitado condenar el clima de racismo fomentado por Trump, sino que tampoco ha aprovechado para poner la lupa sobre el tema de las armas que tanto daños nos hacen allá y acá.

Mientras que la tragedia ha sido para el canciller Marcelo Ebrard una nueva ocasión para lograr la visibilidad personal. No dudo ni un segundo del dolor que pueda sentir Ebrard por las muertes pero al fin un animal político, el Canciller no ha dejado ni dejará pasar el espacio para hacerse visible con videos, fotos y encuentros en Estados Unidos con ecos en los medios mexicanos.

Con mensajes y tonos distintos el gobierno mexicano ha reaccionado en una muestra más de que en éste, como en otros campos, no hay una sino varias visiones de cómo hacer frente a los problemas que enfrentan México y los mexicanos. 

@MarioCampos