Maru de Aragón
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Foto: Político.mx

53 años de tiroteos masivos en EU

Vie 06 Septiembre 2019 22:03

En 1966  se escuchaba, por primera vez en Estados Unidos (EU) el término “tiroteo masivo”. Charles Whitman, estudiante en la Universidad de Texas comenzó a disparar desde la torre del reloj del edificio principal. El saldo: 17 muertos y más de 30 heridos. Este ataque es considerado por los expertos como el inicio de las matanzas que frecuentemente sacuden al país. 53 años después, el 2019  está a punto de imponer un nuevo récord en lo que se refiere a masacres con armas de fuego. Los ataques ocurridos el mes pasado en El Paso, Texas y en Dayton, Ohio en los que murieron 29 personas en menos de 24 horas y más recientemente en Odessa y Midland, Texas con un saldo de 7 muertos subrayan los niveles de violencia en el país, dice el New York Times. Según este diario  en lo que va del año ha habido 32  balaceras masivas, es decir, ataques en los que hubo por lo menos 3 muertos sin incluir al atacante. 

Otro estudio, publicado por Los Ángeles Times y que  es parte de un proyecto financiado por el National Institute of Justice,  indica que en estas 5 décadas se registraron  164 tiroteos masivos, tomando en consideración la muerte de por lo menos 3 personas sin incluir al agresor. Sin embargo, el 20% de ellas ocurrieron en los últimos 5 años. Más de la mitad de los tiroteos han sucedido  desde el año 2 mil y 33% desde  el 2010. Los años más letales fueron el 2017 y el 2018. El 2019  podría ser un parteaguas debido a que han muerto 69 personas  en lo que va del año, 38 de ellas en las últimas 5 semanas. Para Los Ángeles Times hay dos cosas muy claras: los ataques son cada vez más frecuentes y con mayor número de víctimas. 

Por su parte, el Washington Post señala que aunque estas masacres representan solo una pequeña fracción de las muertes por arma de fuego, son particularmente aterradoras porque ocurren sin advertencia en los lugares más ordinarios. Este diario analiza 167 tiroteos masivos. El recuento comienza en el fatídico 1966. Desde entonces 1,207 personas han sido asesinadas. Provenían  de todas las razas, religiones y estratos socioeconómicos imaginables. Sus edades iban desde bebés que aún no habían nacido hasta ancianos de más de 90 años. 191 eran niños o adolescentes. En estas masacres se utilizaron 318 armas. Los atacantes por lo general llevaban más de un arma. Uno de ellos portaba 24. 

Por lo menos 178 de las armas utilizadas en estas matanzas fueron obtenidas de manera legal; 60 ilegalmente. Aún no está claro cómo se consiguió el resto. La investigación del WP contabiliza 171 atacantes, algunos con tendencias violentas o un pasado criminal. Otros parecían personas normales hasta que finalmente atacaron. Todos, excepto tres eran varones. La gran mayoría tenía  entre 20 y 50 años de edad. 

Más de la mitad- 97 de ellos – murieron en o cerca de la escena de la balacera, muchas veces se suicidaron. Lo interesante ahora es que además de que se ha reabierto nuevamente el debate sobre el control de armas, se ha multiplicado la búsqueda de otras motivaciones. Parte de la dificultad para determinar las causas es que aunque el informe identifica algunas cuestiones como que en el 89% de los ataques hubo de por medio armas de fuego y 70% ocurrió en un sitio público como una empresa, un banco, una escuela  o un edificio de oficinas, los atacantes no encajan en un perfil que pudiera ayudar a identificarlos. Hay atacantes de 15 años y otros de más de 60. El estudio encontró también que hay muy poco en común en los motivos que hay detrás de los ataques. En más de la mitad de los casos parecen ser cuestiones  personales,  agravios en el lugar de trabajo o en casa, resentimientos, violencia doméstica, narcisismo, deseo de imitación de otros atacantes y acceso a las armas de fuego.  

Entonces, ¿qué hay detrás de este horror que se ha convertido en una característica  casi distintiva de EU? Un informe dado a conocer por el National Threat Assesment Center (Centro Nacional de Evaluación de Amenazas)  (NTAC por sus siglas en inglés), dependiente del Servicio Secreto de EU, indica  que  a pesar de la inquietud por el aumento de las ideologías extremistas, desde el yihadismo islámico hasta la supremacía blanca, los investigadores  determinaron que solo 2 de los  27 ataques ocurridos  en el 2018  tenían que ver con la ideología: un ataque fue antisemita y el otro en contra del aborto y que dos terceras partes  fueron perpetrados por gente con algún tipo de problema mental.. Estos  27 tiroteos masivos sucedieron  en 18 estados con un saldo de  91 muertos.

En un informe del 2018 sobre 63 agresores, el FBI encontró que el 25% había sido diagnosticado con enfermedades mentales y que sufrieron  varios factores estresantes antes de atacar: problemas económicos, pleitos con compañeros de clase o compañeros de trabajo, alcoholismo o drogadicción. 

Casi el 5% de la población estadunidense padece alguna enfermedad mental grave. No obstante, los investigadores señalan que hay otros países con tasas de enfermedades mentales similares  y con una pequeña fracción de muertes por armas de fuego. En EU, con una población de casi 330 millones hay 400 millones de armas en manos de civiles, es decir, más armas que habitantes.

Lo más irónico, señala la BBC,  es que para conmemorar estos 53 años de tiroteos masivos en EU, entró en vigor en Texas una polémica ley que permite portar armas de fuego en las universidades del estado.


Nacionalismo Blanco y Política Migratoria de EU