Maru de Aragón
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Foto: Pixabay

“La economía va muy bien; quienes dicen lo contrario confabulan en mi contra”: Trump.

Vie 23 Agosto 2019 22:33

Donald Trump, presidente de Estados Unidos (EU)  enfrenta las señales económicas más ominosas desde que llegó a la Casa Blanca  y  ha respondido  asegurando que  todo es producto de una conspiración en su contra: la Reserva Federal está actuando intencionalmente para perjudicarlo; otros países, incluso aliados, están confabulando para dañar los intereses estadunidenses y hasta ha acusado a los medios de comunicación de tratar de crear una recesión. 

“Los Medios de las Fake News (noticias falsas) están haciendo todo lo posible para dañar a  la economía porque piensan que me perjudicarán  a mí y a mi reelección. Pero el problema que tienen es que la economía está muy fuerte”, ha dicho.  

En reuniones privadas ha señalado que sus críticos quieren arrebatarle la carta que le dará la victoria en las elecciones del 2020. Ha indicado que las “fuerzas” que no lo quieren han exagerado el daño causado por su guerra comercial. “Yo no veo una recesión y si hubiera una desaceleración de la economía sería porque he tenido que enfrentarme a China y otros países, principalmente la Unión Europea. porque han tratado muy mal a EU”, dijo.

Lo interesante es analizar  el “patrón de conspiraciones” que guía el pensamiento del presidente. Según el NYT, ha afirmado, sin prueba alguna, que inmigrantes indocumentados depositaron millones de boletas  lo que le impidió  ganar el voto popular en las elecciones del 2016 (Hillary Clinton lo ganó  con una ventaja de casi 3 millones de votos sobre Trump); predijo que si no ganaba sería por manipulaciones del  sistema electoral;  recientemente declaró  que “conjuró” una conspiración “de muy alto nivel” dentro de su gobierno para impedir su reelección y advirtió que los reporteros tratan de perjudicarlo con imágenes de asientos vacíos en sus mítines políticos. 

Su discurso, lógicamente, es repetido hasta el cansancio por sus asesores. Peter Navarro, uno de sus principales consejeros en comercio, desestimó  estudios de las universidades de Harvard, Chicago, el Fondo Monetario Internacional y el Banco de la Reserva Federal  al afirmar que no es cierto que los estadunidenses vayan a sufrir las consecuencias de los aranceles impuestos a  China. 

Los ataques de Trump llegan en momentos en que, según el Wall Street Journal,  las señales de advertencia de una profunda desaceleración de la economía global y el riesgo de una recesión no podrían ser más evidentes. Hasta ahora, según explica  este diario,  muchos de los mayores problemas se están presentando fuera de EU. Sin embargo, en  los mercados de bonos y acciones  hay  señales de que la amenaza de un deterioro de la economía   ya está llegando al país.

El crecimiento de la economía de Alemania, la cuarta más grande del mundo, se contrajo en el segundo trimestre  mientras que la producción de las fábricas en China, la segunda economía del mundo, cayó más de lo esperado. Fuentes de la Casa Blanca, dice el NYT, han declarado que el presidente está preocupado por la guerra comercial con China así como por el manejo que haría Beijing de las manifestaciones a favor de la democracia en Hong Kong. Para Trump, el eventual hecho de que las autoridades chinas repriman  a los manifestantes no haría más que aumentar la presión a la guerra comercial.

Algunos expertos prevén que si hay recesión, será consecuencia de una baja inversión en los negocios.  Si las ganancias de las empresas caen, esto se traduce en una menor inversión y en menos contrataciones, lo que crea un proceso  de contracción, explica Allen Sinai, analista de Decision Economics

Actualmente, tanto las ganancias de las empresas como la inversión van a la baja. Según el Departamento de Comercio, las ganancias  de las corporaciones, antes de impuestos, en el primer trimestre del año bajaron 2.2% comparando con el mismo período del año pasado. 

La inversión de las empresas cayó 0.6%, a tasa anualizada, en el segundo trimestre después de lograr tasas de crecimiento trimestrales superiores al 8% a finales del 2017 y principios del 2018.  Además de la guerra comercial con China,  las empresas se han visto afectadas por otros factores como el fortalecimiento del dólar y  el hecho de verse obligadas a pagar salarios más altos para retener a sus empleados debido a que  el desempleo está en niveles históricamente bajos. 

Ante el hecho de que  las multinacionales estadunidenses han dedicado las últimas dos décadas a construir vastas redes de suministro global, la incertidumbre que rodea al  comercio mundial está conduciendo a una fuerte inquietud en torno a las inversiones. Una encuesta del WSJ publicada la semana pasada indica que el 33.6% de los economistas consultados ve probabilidades de una recesión en los próximos 12 meses en comparación con el 30.1% registrado en julio. Hace un año, las probabilidades eran del 18.3%. 

Por el momento, lo que más preocupa a los analistas es el lento crecimiento. La empresa Macroeconomic Advisers estima que la economía está creciendo, en el trimestre actual,  a una tasa anualizada del 1.7%, muy por debajo del 3% prometido por Trump.

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