Yuriria Sierra
EPN y Trump
Peña y Trump: 30 minutos
Jue 06 Julio 2017 06:11

Ya sabemos que no hablarán del infame muro. Pero tendrán 30 minutos, en privado, sólo para ellos. ¿Qué se dirán Enrique Peña Nieto y Donald Trump? ¿Qué temas abordarán, sin que nuestro presidente se encuentre permanentemente bajo la diana del bully por excelencia? Lo cierto es que, aunque no se mencionen en la prensa de EU, Trump le ha bajado muchas rayitas a sus ataques contra México (y qué bueno que pocos lo han notado, porque hacerlo traería consigo el riesgo de que el presidente de EU y su banda de azotadores políticos le metieran otra vez pólvora a la estufa). La moderación sin duda se debe en enorme medida a los buenos oficios de Luis Videgaray, pero también a la presión de los sectores productivos en EU que se benefician ampliamente de una buena relación con México. Nuestro canciller ha adelantado que no habrán grandes anuncios después de la reunión, pero también asumimos que no se juntarán media hora sólo para hablar de sus palos de golf o de Lupita Jones, ex Miss Universo mexicana.

Hablarán, tal vez, del arranque de la renegociación del TLCAN y seguirán con el tema de seguridad (que para eso está en estos días John Kelly en la CDMX). No hablarán de los acuerdos de París ni del veto a musulmanes. Sí, probablemente de colaboración en el combate al narco u al terrorismo. Hablarán tal vez anecdóticamente (o quizá no tan anecdóticamente) de los medios de comunicación, de las redes sociales, de lo complejo que encuentran (ellos dos y todos los demás) gobernar en tiempos de Facebook. De las afectaciones al peso mexicano cada que Trump pone un tuitazo en contra nuestra. Pero le aseguro que no llegarán tan lejos como para tocar el tema de los memes y las parodias.

Posiblemente Peña Nieto le agradezca a Trump que lleve tiempo sin referirse a los mexicanos como narcotraficantes, violadores y rateros. La buena educación política así lo indicaría, pero tratándose del personaje que se trata, yo no dudaría que, así fuera por puro deporte, no desaprovecharía un detalle así para intentar cobrárselo a EPN de alguna forma. Así que será mejor idea no reconocérselo a Trump como un detallazo, si no como un acto de mínima sensatez y sentido común en diplomacia.

Me parece que una agenda que puede secuestrar peligrosamente el encuentro sea la de la elección presidencial en México del año que entra. Peña Nieto tendría que ser sumamente cuidadoso de no aceptar exigencias que excedan lo electoral e institucionalmente deseable. Porque en ello no va la relación con EU: va la estabilidad interna de nuestro país y las relaciones (y la poca o mucha reputación democrática) que hemos logrado construir frente al resto del mundo. 

Es más: me parecería menos dañino si los treinta minutos se les fueran, a ambos, en una sesión de amarga catársis casi digna del diván, sobre cómo han manejado emocionalmente los escándalos por el tema de los espionajes. Rusia para Trump. Aristegui, Loret y Juan Pardinas para Peña Nieto. Así, al menos tenemos la garantía de que que serían 30 minutos más improductivos para ellos, pero menos riesgosos para los mexicanos y los gringos.