¿Qué pasaría si la Guardia Nacional se adhiere por completo a la Sedena?

Cabe mencionar que la Constitución Mexicana establece que las instituciones de seguridad pública deben ser de naturaleza civil.

¿Qué pasaría si la Guardia Nacional se adhiere por completo a la Sedena?

En junio de 2021, el presidente Andrés Manuel López Obrador anunció su intención para que la Guardia Nacional se adhiera a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena); sin embargo, este tipo de acciones requiere de reformas constitucionales. Pero ¿qué implicaría que la corporación creada por AMLO se sumara a la Sedena?  

A pesar de que es un órgano desconcentrado de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), tanto las plazas como el reclutamiento, las prestaciones y la formación de sus integrantes corren a cargo de la Defensa Nacional. Además, la estructura jerárquica es algo similar, por lo que resulta restrictivo para los integrantes que no cuenten con una carrera militar, es decir, para los expolicías federales que aún están en las filas de la Guardia Nacional.

De acuerdo con la SSPC, 25% de la Guardia Nacional está formada por elementos de la extinta Policía Federal; 16% son de la Secretaría de Marina (Semar) y 59% de la Sedena.

Si López Obrador plantea que la Guardia Nacional deje de ser un órgano desconcentrado de la SSPC para incorporarse por completo al Ejército y la Fuerza Aérea; daría a los militares las tareas de seguridad pública en todo el territorio nacional; es decir, lo imprescindible para la procuración de justicia en el país como las funciones de primer respondiente, entrevistas a testigos en el lugar de los hechos, puestas a disposición o testificar en audiencia, acciones que no son competencia de la Sedena.

Esto implicaría un vacío de autoridad en lo que corresponde a delitos federales, por lo que la administración siguiente tendría que crear una nueva policía para el orden federal que se ocupe de dichos ilícitos. 

El Ejército y sus corporaciones  encabezan tareas de combate al narcotráfico por todo el territorio nacional, por lo que los militares tendrían que ser adiestrados para atender emergencia de seguridad pública; es decir, habría una reconfiguración total de las Fuerzas Armadas.

Gracias a un artículo transitorio de las reformas constitucionales que crearon la corporación, el Ejecutivo Federal puede disponer de las Fuerzas Armadas en tareas de seguridad pública durante los cinco años siguientes a su entrada en vigor, es decir, hasta marzo de 2024.

Cabe mencionar que la Constitución Mexicana establece que las instituciones de seguridad pública deben ser de naturaleza civil.