Round 2

El periodista Mario Campos aborda el desempeño de los candidatos a la Presidencia durante el segundo debate que mostró movimientos interesantes en las tres campañas. 

Round 2
Xóchitl Gálvez, Claudia Sheinbaum y Jorge Álvarez Máynez en el segundo debate presidencial.
FOTO: Cuartoscuro

El segundo debate presidencial mostró movimientos interesantes en las tres campañas.

Para Claudia Sheinbaum, fue la ocasión para reiterar su capacidad para definir una estrategia y apegarse a ella. Como ocurrió en el primer debate, la candidata oficial evitó nombrar a Xóchitl Gálvez, a quien solo designa como la candidata del PRIAN; reiteró su rechazo a dar explicaciones porcualquiera de los ataques recibidos y buscó mostrarse como una persona en control, clara en sus ideas.

Todo esto, con el añadido de haber mostrado —ahora sí— una férrea defensa del presidente López Obrador y su legado, atendiendo a los reclamos recibidos vía medios oficialistas luego del primer encuentro. 

Xóchitl Gálvez, por su parte, también atendió a las observaciones y reproches recibidos y esta vez se mostró más segura, con un perfil más fiel a su personalidad —hasta en su forma de vestir—. Es claro que salió a poner en duda la premisa de que es una buena idea buscar la continuidad de lo que ha hecho el gobierno actual. Ya veremos si lo hizo con éxito.

Por el momento, es difícil saber si XG ganó nuevos adeptos, pero es claro —según las redes y algunos medios— que dejó complacidos a quienes así quieren ver a su candidata.

Finalmente, Jorge Álvarez Máynez salió a mostrarse como el hombre articulado que es, aunque con el evidente sesgo de llamar a Claudia Sheinbaum “doctora” y a Xóchitl Gálvez solo como “la candidata del PRIAN”. Máynez demostró que tiene contenido pero también reafirmó las percepciones de quienes lo ven como un jugador que termina por ayudar al régimen al tratar de quitar votos a la principal oposición

El debate en sí fue más dinámico. Las bolsas de tiempo permitieron más y mejores intercambios, y eso sirvió para conocer no solo las propuestas, sino las personalidades y los reflejos de quienes aspiran a gobernar el país.

Veremos ya los ratings y si se superaron o no los 10 millones de espectadores del primero, pero al menos en la percepción inmediata de muchos, con este encuentro no se perdió el interés por estos debates y así habrán de llegar al tercero el próximo 19 de mayo en el que habrá de jugarse la tercera partida, ya en el tramo final de la elección.