
Foto: Tomada de X
El Consejo Nacional Electoral (CNE) declaró oficialmente a Nasry “Tito” Asfura como presidente electo

El Consejo Nacional Electoral (CNE) de Honduras declaró oficialmente a Nasry “Tito” Asfura como presidente electo, tras concluir el cómputo final de las elecciones generales.
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El candidato del Partido Nacional obtuvo la mayoría de los votos, imponiéndose sobre sus principales contendientes en un proceso electoral marcado por alta participación ciudadana y semanas de tensión política.
Las consejeras electorales Ana Paola Hall y Cossette López fueron las encargadas de dar los resultados finales, los cuáles favorecieron a “Tito” Asfura con un millón 479 mil 748 votos válidos.
Con este resultado, Asfura asumirá la presidencia para el periodo 2026–2030, marcando el regreso del Partido Nacional al poder ejecutivo tras cuatro años en la oposición.
Las elecciones de Honduras estuvieron marcadas por tensiones políticas y protestas, con acusaciones de fraude por parte de sectores de la derecha y la izquierda, además de presiones internacionales para finalizar el conteo con transparencia.
Observadores regionales y partidos políticos exigieron claridad y respeto al proceso democrático mientras el país espera conocer su próximo presidente.
Nasry Asfura es un político y empresario con amplia trayectoria en la administración pública hondureña. Fue alcalde de Tegucigalpa durante dos periodos consecutivos (2014–2022), cargo desde el cual construyó una imagen de gestor enfocado en obra pública, infraestructura urbana y servicios municipales.
Su perfil pragmático y su cercanía con estructuras territoriales del Partido Nacional fueron claves para consolidar su candidatura presidencial y ampliar su base de apoyo más allá de los bastiones tradicionales del partido.

La victoria de Asfura se sustentó en una campaña centrada en seguridad, estabilidad económica y generación de empleo, en un contexto de hartazgo social por la violencia y la crisis económica. Su discurso de “orden y gobernabilidad” logró conectar con sectores empresariales, clases medias y votantes indecisos.
Asimismo, el ahora presidente electo capitalizó la fragmentación de la oposición y el desgaste del partido oficialista, posicionándose como una alternativa de continuidad con ajustes frente al rumbo del país.
Entre los principales desafíos que enfrentará Nasry Asfura al asumir la presidencia destacan el combate al crimen organizado, la reactivación económica, la reducción de la migración forzada y la recomposición de la confianza ciudadana en las instituciones.
El presidente electo ha señalado que buscará construir acuerdos con distintos sectores políticos y sociales, aunque su llegada al poder también anticipa un escenario de oposición activa y alta exigencia social en los primeros meses de su mandato.