
Foto: Cuartoscuro
El estudio más reciente de México Elige expone una contradicción vital para el tricolor. Mientras las bases del partido se sienten más seguras con el PAN, el voto general castiga la alianza y sugiere que el PRI debería competir en solitario.

Aunque falta un año para las elecciones intermedias de 2027, el PRI se encuentra en una encrucijada que definirá su supervivencia política.
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La dirigencia de Alejandro Moreno Cárdenas tiene el reloj en contra para definir el rumbo, pero los datos de la última encuesta de México Elige muestran que no hay una salida fácil: la opinión de su militancia es totalmente opuesta a la de los ciudadanos.
La decisión del tricolor definirá su desempeño rumbo al 2027 por lo que será de suma importancia que su líder defina el rumbo lo más pronto posible.

Según el estudio, el 49.5% de los simpatizantes del PRI prefiere que el partido siga en alianza con el PAN, contrario al 27.5% que prefiere verlos competir en solitario.
Al 10.3% le gustaría que el PRI uniera fuerzas con el PVEM, viejos aliados, y con el PT, partido que actualmente trabaja en conjunto con Morena.

Sin embargo, el resultado cambia cuando se le pregunta a la población en general respecto a lo que el PRI debería hacer en 2027.
Según México Elige, 38.1% de los encuestados prefiere ver al tricolor competir en solitario. En contraste, aunque la distancia no es abrumadora, el 30.1% asegura que debería mantener su alianza con el PAN. Solo el 3% quiere ver al PRI como aliado del PVEM y del PT.

El dilema numérico que revela México Elige choca con la realidad política que viven las dirigencias nacionales. La encuesta llega justo cuando la relación entre el PRI y el PAN atraviesa su momento más gélido.
Mientras el 49% del priismo pide mantener la alianza, en el cuartel azul la puerta parece cerrada, pues Jorge Romero, dirigente nacional del PAN ha sido claro: “No habrá alianza”.
En una entrevista con Azucena Uresti, Romero aseguró que el PAN está en un momento de renovación en el que escucharán más a la ciudadanía.
“No nacimos para ver con quién nos aliamos, nacimos como oferta democrática propia y eso es lo que vamos a hacer”, dijo.
Aseguró que la alianza con el tricolor no está prohibida, pero ya no está en su plan.
En la esquina tricolor, Alejandro Moreno calificó la ruptura como un error estratégico y aseguró que “las alianzas llegaron para quedarse” no por afinidad ideológica, sino por pura supervivencia numérica.
“Son tiempos para que cada partido tome su estrategia. El PRI ha sido un partido con vocación aliancista. Las coaliciones llegaron para quedarse. Habría que preguntarle a Acción Nacional cómo van a competir en Chihuahua o en Nuevo León, en las capitales que ganamos en coalición... Es una incongruencia. No puedo aceptar que quieran culpar al PRI.”, dijo Moreno Cárdenas para El País.
Para el líder del PRI, la postura del PAN es deslealtad y podría regalarle el triunfo al oficialismo en 2027.
Pese a todo, el líder tricolor afirma que en caso de que la ruptura sea definitiva, crecerán como partido.
El escenario para el 2027 parece ineludible: el PRI podría competir solo, no porque quiera, sino porque las circunstancias lo obligan. Con un PAN que cierra la puerta y una ciudadanía que prefiere la competencia individual, el reto para Alejandro Moreno ya no es negociar coaliciones, sino convencer al 49% de su propia militancia que ir en solitario es la única oportunidad para refundar al partido.