
Foto: Cuartoscuro
La presidenta Claudia Sheinbaum reconoció que la iniciativa en materia electoral aún no está terminada.

El reloj legislativo avanza y la prometida reforma electoral de la Cuarta Transformación sigue en “obra negra”.
A pesar de la urgencia por aprobar cambios antes del 31 de mayo, fecha límite para que apliquen en las elecciones intermedias de 2027, la presidenta Claudia Sheinbaum reconoció esta semana que la iniciativa aún no está terminada.
Durante una de sus conferencias matutinas, aseguró que hay coincidencias en varios puntos, entre ellos reducir el monto del presupuesto para partidos políticos.
“Coinciden en los foros varios planteamientos. Uno, reducir los montos de presupuesto para los partidos políticos y para las elecciones, inclusive se hizo una encuesta que vamos a presentar aquí [...] para ver que opina la ciudadanía. En general el tema de los recursos, la gente quiere que los reduzcan”, dijo Sheinbaum.
Respecto a la reducción de pluris, aseguró que aún no está clara la ruta.
“La otra es reducir el número de diputados, también es algo que, pero no está claro la confirmación hasta que número y la conformación, como resolver el problema de los plurinominales que la gente no está de acuerdo”, insistió.
La batalla por las reglas del juego para 2027 tiene tres frentes principales: el dinero (financiamiento), el poder (plurinominales) y la operación política en San Lázaro.
La redacción de esta reforma está en manos de Pablo Gómez, titular de la Comisión Presidencial para la Reforma Electoral. Gómez ha delineado la postura más radical del oficialismo: cortar de tajo el financiamiento público a los partidos políticos para actividades ordinarias.
Su argumento es la “austeridad”, sosteniendo que el sistema actual es insostenible, una narrativa que la oposición califica de populista y diseñada para asfixiar a las minorías.
En el centro del huracán se encuentra Ricardo Monreal Ávila, coordinador de Morena en la Cámara de Diputados y presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo). Monreal ha asumido el rol de “operador de la prisa”, advirtiendo tajantemente sobre el plazo fatal: la reforma debe aprobarse y publicarse antes del 31 de mayo de 2026 para cumplir con el mandato constitucional de no alterar las reglas 90 días antes del inicio del proceso electoral.
Aunque Monreal se alinea públicamente con la reducción de costos, su papel es pragmático. Ha tenido que salir a contener las fracturas dentro de la coalición lanzando mensajes disciplinarios al PT y al Verde cuando estos han titubeado en otras votaciones, recordándoles que la agenda de la 4T es prioritaria.
“Tenemos tiempos fatales que, en caso de retraso, complicaría el análisis, la discusión e incluso la realización de audiencias o foros sobre el contenido de la reforma electoral”.
Monreal reconoce la dificultad técnica y política de eliminar los plurinominales, pero insiste en que el Congreso sacará adelante la reforma para “abaratar la democracia”, buscando los votos necesarios incluso si eso implica negociaciones de último minuto.
Apenas en diciembre pasado, el líder de los diputados morenistas aseguró que aún analizan cómo abordar el tema de los plurinominales.
“En las reuniones que a veces tengo con la presidenta, Claudia Sheinbaum, hemos analizando lo de la representación proporcional. Ella coincide, y yo también, de que la representación de las minorías no se puede eliminar, de que todo aquel que tiene representación política en un partido, en una fuerza política dentro de los partidos, deben tener representación”, dijo el pasado 19 de diciembre.
Aunque el Partido Verde (PVEM) y el PT han dicho que apoyaran la iniciativa, en solitario han lanzado declaraciones que hacen pensar que llegar a un acuerdo no será fácil.
La dirigente del Verde Ecologista, Karen Castrejón aseguró que buscarán una negociación con respecto al financiamiento y representación proporcional.
“Siempre lo hemos dicho: somos aliados. Principalmente con la presidenta de la República iremos juntos, y así lo mencionó en la última reunión que tuvimos legisladoras y legisladores de los tres partidos que conformamos la alianza”, dijo la líder durante una entrevista con El Sol de México.
Aseguró que su partido revisará la propuesta y dará el debate y opinión desde sus espacios de representación en ambas cámaras.
Legisladores del PT revelaron a El País que las cuentas no salen pues en caso de que desaparezcan los plurinominales, ellos tendrían que buscar espacios en solitario y se rompería la alianza.
Desde la oposición, la panista Kenia López Rabadán, presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, presentó un decálogo de principios irreductibles para frenar lo que considera un retroceso democrático.
En tanto, Lorenzo Córdova, exconsejero del INE, aseguró que en la discusión de la reforma electoral deben prevalecer el diálogo y el respeto para mejorar el marco jurídico que se tiene en la actualidad.
“Ojalá haya discusión, porque la última reforma electoral que se aprobó por parte del Congreso, el ‘Plan B’, no tuvo discusión. Y si la lógica de cara a esta reforma electoral va a ser esta, creo que ya podemos anticipar de qué se va a tratar esto, de la mera imposición antidemocrática de un punto de vista”, aseguró.
Destacó que “haya órganos de la Cámara de Diputados con los que se pueda hablar y tener una relación respetuosa, y no se pretendan solamente monólogos e insultar. Representantes populares que insultan a los ciudadanos diciendo que se miente, eso es muy patético”.
Finalmente, el Instituto Nacional Electoral (INE) advierte sobre el riesgo operativo. El organismo debe organizar las elecciones intermedias de 2027 y la elección judicial simultáneamente.
La Secretaría Ejecutiva ya ha presentado más de 300 propuestas técnicas, señalando que la incertidumbre legal y los recortes presupuestales podrían poner en jaque la organización de los comicios.
Ante esto, el INE decidió solicitar formalmente a la Presidencia de la República modificar la elección de los otros 850 juzgadores del Poder Judicial federal que están pendientes.
“Necesitamos que se modifique la fecha de celebración de la elección judicial. No puede coincidir con la elección del 2027. Hay un problema serio de logística, o sea, manejar 17 elecciones locales, la renovación de la Cámara de Diputados y la elección judicial, y ya veremos si además hay algún mecanismo de participación ciudadana directa (como la Revocación de Mandato de la Presidencia Claudia Sheinbaum), es un reto enorme logísticamente hablando”, expuso el consejero Arturo Castillo.
Este lunes, la mandataria se reunirá con los líderes parlamentarios de su partido para definir la agenda legislativa, así como los avances de dicha reforma.