LOS LÍDERES DE LA POLÍTICA

Nacional

Defensores de la dictadura: La izquierda mexicana elige callar ante los abusos de Maduro

La Cuarta Transformación mantienen viva la defensa a ultranza de la dictadura de Maduro, lo que abona a la tensión con EUA

Gerardo Fernández Noroña, AMLO y Luisa Alcalde.

Foto: Cuartoscuro

Salvador Maceda

Salvador Maceda

Publicada: ene 13 a las 08:00, 2026

Mientras el mundo calificó la captura de Nicolás Maduro, como el colapso final de una dictadura, en México el bloque oficialista optó por cerrar filas en su defensa.

El gobierno federal y los partidos de la Cuarta Transformación se pronunciaron por proteger al régimen chavista y denunciar a Estados Unidos, sin una sola palabra crítica hacia los años de represión, censura y persecución que marcaron al gobierno venezolano.

Esa postura en nada ha contribuido a calmar los ánimos en Washington ni a reducir la volatilidad de Donald Trump, quien ha convertido la crisis venezolana en un eje de su política exterior y en una advertencia directa a América Latina.

Cargando contenido de twitter

Esa tensión diplomática no fue menor. Ante la volatilidad de Donald Trump y sus advertencias de enviar tropas a territorio mexicano para combatir el narcotráfico, la presidenta Claudia Sheinbaum buscó de inmediato establecer comunicación con el mandatario estadounidense.

Sostuvo una llamada de quince minutos en la que intentó enfriar los ánimos y reiterar que México no aceptará intervención militar alguna.

Sin embargo sus aliados y simpatizantes de la Cuarta Transformación mantienen viva la defensa a ultranza de la dictadura de Maduro. Cada pronunciamiento está lejos de abonar a la distensión.

En contraste, los partidos de oposición celebraron la caída del mandatario, advirtiendo que México no debe convertirse en refugio diplomático de dictaduras que disfrazan el autoritarismo con soberanía.

Morena y el PT abogan por el dictador

Andrés Manuel López Obrador reapareció en medio de la crisis para sumarse a la defensa de la dictadura de Maduro. El 3 de enero escribió que aunque está retirado de la política, sus convicciones libertarias le impiden callar ante el prepotente atentado a la soberanía del pueblo de Venezuela y el secuestro de su presidente.

Cargando contenido de twitter

Dijo que ni Bolívar ni Lincoln aceptarían que el gobierno de Estados Unidos actuara como una tiranía mundial y se dirigió al presidente Trump para pedirle que no caiga en la autocomplacencia ni escuche el canto de las sirenas, que mande al carajo a los halcones y actúe con juicio práctico.

AMLO

Foto: Red social X

Morena se sumó sin ambages a la defensa de la postura de la Presidencia y el 3 de enero su secretaria general, Carolina Rangel Gracida, emitió un comunicado con un lenguaje diplomático que reafirmó la línea oficial.

“Repudiamos enérgicamente la intervención militar por parte de Estados Unidos hacia Venezuela. En América Latina y en el mundo debe prevalecer la autodeterminación de los pueblos. Hago un llamado a la ONU a no ser omisa ante este atropello a la legalidad internacional.”

Cargando contenido de twitter

Más adelante, el 9 de enero, el coordinador de la bancada morenista en San Lázaro, Ricardo Monreal, amplió ese discurso desde el ámbito legislativo y aunque descartó un respaldo directo al chavismo insistió en la defensa irrestricta de la soberanía.

“México no defiende gobiernos, defiende principios, y esos principios son muy claros. La soberanía no se negocia, el derecho internacional no es selectivo y América Latina debe seguir siendo una zona de paz. No aceptamos subordinación ni presiones del exterior.”

El senador Gerardo Fernández Noroña se colocó entre los más combativos desde el 3 de enero y en sus mensajes sostuvo que lo ocurrido fue una agresión contra Venezuela.

“Es gravísimo el bombardeo de Estados Unidos a Caracas. Es una agresión militar injustificada y una grave violación del derecho internacional. Toda mi solidaridad con la República Bolivariana de Venezuela y su pueblo. Exigimos la presentación con vida de Maduro”.

Noroña

Foto: Cuartoscuro

Mientras Morena articulaba un relato centrado en principios diplomáticos, el Partido del Trabajo (PT) llevó la defensa mucho más allá de la disciplina diplomática y la convirtió en solidaridad política, de manera que su coordinador en la Cámara de Diputados, Reginaldo Sandoval Flores, calificó la acción estadounidense como una verdadera agresión.

“Se trata de un secuestro y con ello se trasgrede la soberanía de un Estado independiente. Es una acción donde, por primera vez, el imperialismo es honesto, no dice que va por democracia, justicia o libertad, dice con toda claridad que va por el petróleo de Venezuela.”

Cargando contenido de twitter

Y no se quedó ahí, porque en su comunicado del 7 de enero la dirigencia nacional del PT elevó el tono retórico hasta convertirlo en un llamado explícito.

“Exigimos la libertad inmediata de Nicolás Maduro y el respeto total a la soberanía de la República Bolivariana de Venezuela. Ni Bolívar ni Lincoln aceptarían que el gobierno de Estados Unidos actuara como una tiranía mundial.”

Con ese giro el PT fue el único partido en México que pidió abiertamente la liberación del dictador venezolano, dejando claro que su postura trasciende lo diplomático e incluso se inscribe en una afinidad ideológica abierta con el chavismo más duro.

El Verde en el cálculo político

Mientras Morena y el PT multiplicaban pronunciamientos, el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) optó por un bajo perfil. Su coordinador en el Senado, Manuel Velasco Coello, fue el único en fijar postura el 4 de enero, evitando calificativos.

“Respaldamos plenamente la postura de la presidenta Claudia Sheinbaum. México tiene una tradición diplomática de respeto a la soberanía que debe prevalecer. Hacemos un llamado a que cualquier proceso se dé bajo el marco del Derecho Internacional y sin vulnerar la paz en la región.”

El Verde, lejos del tono combativo de sus aliados, se alineó estrictamente a la Presidencia y evitó emitir juicios sobre el régimen venezolano. Su silencio contrastó con las arengas del PT y los posicionamientos mediáticos de Morena, reforzando la percepción de que su prioridad era mantener estabilidad y distancia.

Oposición celebra la caída del “tirano”

En la acera contraria, los partidos de oposición no escatimaron calificativos. El dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno “Alito”, arremetió contra la dictadura de Maduro.

“Que esto sea una lección para toda la región, para México, porque ningún régimen que pisotea la ley, destruye las instituciones, no respeta la democracia y se aferra al poder es eterno. Más temprano que tarde, cae. ¡Tiempo al tiempo, van a caer!”

Cargando contenido de twitter

El panista Marko Cortés, exdirigente nacional y actual senador, exigió el 8 de enero que el gobierno mexicano “deje de ser cómplice de dictaduras”.

“La mandataria mexicana no debe ser cómplice de la dictadura de Maduro. Es muy triste ver lo que ha pasado en ese país, pero más triste es ver a un gobierno mexicano que defiende a tiranos en lugar de defender la democracia.”

Desde la Ciudad de México, la dirigente del PAN capitalino, Luisa Gutiérrez, celebró el arresto.

“Celebramos la detención de Nicolás Maduro. Debe haber un cambio en Venezuela que permita la reunificación de las familias y la democracia. El gobierno de Morena debe dejar de proteger a regímenes autoritarios.”

Cargando contenido de twitter

Incluso la senadora Kenia López Rabadán admitió que, aunque la intervención fue cuestionable, su resultado “era inevitable”.

“Venezuela ya no aguantaba más. Esta captura, lejos de ser un fin, debe ser el primer paso hacia la justicia y la libertad que le fue robada al pueblo venezolano.”