
Foto: Cuartoscuro
Tras la salida del tabasqueño como líder morenista en la Cámara Alta, Ignacio Mier asumió el liderazgo de la bancada mayoritaria.

El senador de Morena, Adán Augusto López Hernández concluyó su gestión como coordinador del grupo parlamentario en el Senado de la República, en medio de una cadena de controversias que marcaron su último año al frente de la bancada.
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Su salida abrió paso a Ignacio Mier, en un relevo que ocurre bajo un entorno de señalamientos por presuntas irregularidades financieras, vínculos políticos cuestionables y uso discrecional de recursos públicos.
El cambio en la Junta de Coordinación Política (Jucopo) se da tras un periodo en el que el exgobernador de Tabasco enfrentó investigaciones periodísticas, denuncias públicas y revelaciones sobre una supuesta red de tráfico de influencias que operaría en distintos estados gobernados por Morena.
El tema principal que marcó el último año del senador fue la detención de Hernán Bermúdez Requena, alias “Comandante H”, quien se desempeñó como secretario de Seguridad durante la gubernatura de Adán Augusto López Hernández en Tabasco. El exfuncionario fue capturado el 13 de septiembre de 2025, señalado como presunto líder del grupo delictivo La Barredora.
La aprehensión reactivó cuestionamientos sobre la estructura de seguridad que operó durante su administración estatal, así como sobre posibles omisiones desde el ámbito federal cuando Adán Augusto se desempeñó como secretario de Gobernación.
A estos señalamientos se sumaron documentales difundidos por la senadora Lilly Téllez en los que se exhiben testimonios y documentos de inteligencia que apuntarían a un presunto contubernio entre integrantes de La Barredora y funcionarios de alto nivel durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador.

Otro de los flancos abiertos fue la difusión de grabaciones donde los empresarios Fernando y Carlo Padilla Farfán se identifican como presuntos prestanombres del senador para el cobro de comisiones ilícitas a cambio de contratos públicos en gobiernos de Morena.
En los materiales exhibidos, el empresario Carlo Padilla confiesa que la red aseguraba vínculos con gobernadores y funcionarios federales para garantizar la operatividad de los negocios ilícitos.
“Adán Augusto recibe una comisión o moche del 5% por cada contrato público asignado. Gracias a su cercanía, la red asegura vínculos con diputados, senadores y gobernadores. La cosa es que él está en un nivel federal, tiene control sobre todo en todo el país”, expresó el empresario Carlo Padilla en el material difundido.

Una investigación de N+ Focus enfrentó al senador de nuevo al escrutinio público tras revelarse que presuntamente recibió 79 millones de pesos de empresas privadas entre 2023 y 2024, sin reportarlos de forma consistente ante distintas instancias.
De acuerdo con el reportaje, una de las compañías involucradas, GH Servicios Empresariales, fue catalogada por el SAT como empresa fantasma. Además, se detectaron discrepancias entre los ingresos declarados ante el fisco.
Adán Augusto negó irregularidades y calificó la información como “imprecisa”. Aseguró que todos sus ingresos fueron declarados al SAT y que provienen de servicios profesionales, venta de ganado y una herencia familiar en Estados Unidos.
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El legislador también fue vinculado con una presunta red de huachicol fiscal en el puerto de Tampico, Tamaulipas, según investigaciones de Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad.
Los reportes señalan que empresarios cercanos al morenista habrían participado en operaciones de contrabando de combustible, mientras que expedientes de la FGR, difundidos por Latinus, mencionan su nombre en indagatorias relacionadas con tráfico de hidrocarburos.

Durante su gestión en la Jucopo se registró un incremento atípico en la partida conocida como el Capítulo 4000. Según la investigación del diario Reforma, este rubro pasó de ejercer 8 millones 69 mil pesos en 2024 a una bolsa de 894 millones de pesos para 2025, lo que representa un aumento del 11 mil por ciento.
Este recurso, etiquetado bajo el concepto de Transferencias, asignaciones, subsidios y otras ayudas, es manejado de forma discrecional por la Junta de Coordinación Política y no suele ser auditable.
Mientras esta “caja chica” creció exponencialmente, rubros destinados a la Inversión Pública y las Inversiones Financieras quedaron en ceros dentro del presupuesto total de la Cámara Alta, el cual ascendió a 5 mil 103 millones de pesos para el presente año.

En la recta final de su encargo, el legislador se vio envuelto en una controversia por la distribución masiva de ejemplares del libro Grandeza, del expresidente Andrés Manuel López Obrador, entre senadores.
Adán Augusto aseguró que los ejemplares fueron comprados con recursos personales; sin embargo, versiones encontradas dentro de Morena alimentaron la polémica por el costo real y el origen del financiamiento.
Mientras algunos senadores confirmaron haber recibido las cajas como un presente, otros legisladores aseguraron haber adquirido los ejemplares de forma independiente a un costo unitario de 600 pesos, cifra superior incluso al precio de mercado de 448 pesos registrado en librerías.

Tras un “año negro” como coordinador de Morena en el Senado, Adán Augusto dejó el cargo con miras a ser operador político rumbo a las elecciones de 2027 pero conservando su fuero alimentando la duda que en algún momento pueda ser investigado sobre todas las irregularidades que pesan sobre él y en medio de rumores sobre la posibilidad de que pueda ir a una embajada para tener un “exilio dorado”.