
Foto: Senado
La senadora del PAN demanda un informe detallado sobre quién autorizó el negocio y si los estilistas cobran del presupuesto público

Tras la clausura de un salón de belleza habilitado dentro del edificio Hemiciclo del Senado de la República, espacio que era utilizado por algunas senadoras incluso durante el horario de sesiones, la legisladora del PAN, Lilly Téllez, solicitó a la Mesa Directiva un informe detallado para aclarar bajo qué condiciones operaba dicho establecimiento y cómo fue autorizado.

Mediante un escrito dirigido a la presidencia del Senado, la legisladora de oposición pidió un reporte “exhaustivo, documentado y verificable” sobre la instalación, operación, financiamiento, uso y posterior cierre del salón.
No solo te informamos, te explicamos la política. Da clic aquí y recibe gratis nuestro boletín diario
En el documento, Téllez señala: “En ejercicio de mis atribuciones como Senadora de la República y en cumplimiento de la función constitucional de control parlamentario… solicito de manera formal, fundada y por escrito un informe exhaustivo, documentado y verificable respecto de la instalación, operación, financiamiento, uso y posterior clausura de un salón de belleza ubicado dentro de las instalaciones del Senado de la República”.
La panista exigió conocer qué instancia, ya sea la Mesa Directiva, la Junta de Coordinación Política, la Secretaría Administrativa u otra, tomó la decisión formal de destinar un espacio del Senado para ese fin, así como si existió algún procedimiento de contratación, como licitación pública, concurso o invitación restringida, y bajo qué razón social o nombre comercial operaba el negocio.
También solicitó información sobre los gastos asociados al salón, incluyendo insumos, mobiliario, adecuaciones, mantenimiento, servicios básicos, limpieza y seguridad, y si éstos fueron cubiertos con recursos del presupuesto del Senado. Asimismo, pidió detallar el monto total erogado desde la creación o reapertura del espacio hasta su clausura y precisar quién fungía como empleador del personal, así como si los estilistas formaban parte de la nómina legislativa.
Con el fin de descartar un uso exclusivo por parte del oficialismo, Téllez cuestionó la percepción pública de que el salón era utilizado de manera predominante por integrantes de Morena: “¿Es correcta esa percepción? En caso negativo, demuéstrelo documentalmente”.
La senadora subrayó la incongruencia entre este tipo de servicios y el discurso de austeridad republicana impulsado por Morena, PT y PVEM, especialmente “en un contexto de carencia de espacios para asesores, comisiones y trabajo legislativo”. Añadió que la difusión de imágenes y reportajes sobre el salón ha generado preocupación social por el posible uso indebido de recursos públicos y la existencia de privilegios.
Sigue el canal de Político MX en WhatsApp
“Dado que el Senado de la República es una institución financiada con recursos públicos … resulta jurídicamente inaceptable cualquier opacidad, ambigüedad o discrecionalidad en la asignación de espacios”, sostuvo, al exigir una respuesta clara y con documentación comprobatoria conforme a los principios de legalidad, transparencia y rendición de cuentas.
Ante los cuestionamientos, la presidenta de la Mesa Directiva del Senado, Laura Itzel Martín, defendió la operación del establecimiento, asegurando que se trata de un espacio adaptado para brindar apoyo tanto a senadoras como a senadores.
La legisladora sostuvo que este tipo de servicios no son ajenos a la vida parlamentaria, señalando que existen espacios similares en la Cámara de Diputados.
Martín enfatizó que el costo de los servicios no recae en el presupuesto de la institución, sino que cada usuario paga de manera individual por el trabajo realizado. Asimismo, destacó la necesidad de contar con este servicio debido a que muchos legisladores viajan desde diferentes estados de la República y deben estar “bien presentados” para las sesiones que inician a temprana hora.
Finalmente, la presidenta hizo un reconocimiento al “trabajo digno” del personal del salón, reiterando que su permanencia en el recinto responde a necesidades operativas de los legisladores.