
Foto: Cuartoscuro
El empresario vincula a Jesús Ramírez con la protesta del sindicato de electricistas frente a TV Azteca

El presidente de Grupo Salinas, Ricardo Salinas Pliego, acusó al exvocero presidencial, Jesús Ramírez Cuevas, de orquestar la movilización sindical programada este viernes frente a las instalaciones de TV Azteca.
El empresario sostuvo que la protesta es una respuesta al descontento del funcionario federal, a quien acusó de utilizar recursos de procedencia ilícita para movilizar a la gente.
No solo te informamos, te explicamos la política. Da clic aquí y siguenos en X (Twitter)
En su mensaje, Salinas Pliego afirmó que Ramírez Cuevas estaría empleando los 27,000 millones de pesos que “desapareció” para “maicear” a los integrantes del sindicato relacionado con la extinta Luz y Fuerza del Centro (LyFC).
Estas declaraciones se dan en el contexto de una convocatoria circulada en redes que invita a un mitin masivo en el Periférico Sur, en la Ciudad de México, citando a los simpatizantes a las 11:00 AM.

Salinas Pliego sugirió que la estructura del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) está siendo utilizada como un brazo operativo de presión política financiado por el propio Ramírez.
Durante la movilización Salinas Pliego se pronunció mediante sus redes sociales de forma irónica ante la baja asistencia, indicando que Jesús Ramírez no tiene poder de convocatoria “y ni siquiera puede organizar una marcha de protesta decente”
La relación entre Jesús Ramírez Cuevas y el gremio de electricistas ha vuelto al ojo público tras las revelaciones contenidas en el libro “Ni Venganza Ni Perdón”, de Julio Scherer Ibarra.

En la obra, se expone que el entonces vocero de Andrés Manuel López Obrador ha mantenido un vínculo histórico con el SME, fungiendo en años anteriores como asesor y estratega de comunicación para el sindicato durante la resistencia posterior a la extinción de Luz y Fuerza del Centro.
Suscríbete a nuestro newsletter. Da click aquí
De acuerdo con el texto de Scherer, la polémica radica en la gestión de una partida presupuestal cercana a los 27,000 millones de pesos destinados a indemnizaciones y esquemas de jubilación para los trabajadores, mismos que habría utilizado con fines políticos.
El libro sugiere que Ramírez Cuevas habría tenido una influencia determinante en la negociación de estos recursos, por lo que el sector opositor y empresarios, cuestionan si dichos fondos se han utilizado para fines de clientelismo político y la organización de protestas a favor de la actual administración.