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Marco Rubio acusó al régimen iraní de utilizar a ciudadanos extranjeros como “palanca política”

En medio de las tensiones entre Estados Unidos e Irán, el secretario de Estado, Marco Rubio, llamó a los ciudadanos estadounidenses que se encuentren en territorio iraní a abandonar el país de inmediato y reiteró que ningún estadounidense debe viajar a esa nación “por ningún motivo”.
“Ningún estadounidense debería viajar a Irán por ningún motivo. Reiteramos nuestro llamado a que los estadounidenses que se encuentran actualmente en Irán se vayan de inmediato”, se lee en el comunicado del Departamento de Estado de Estados Unidos.

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El funcionario advirtió que, si Teherán no modifica su conducta sobre su logística nuclear, Washington podría imponer medidas adicionales, incluida una posible restricción geográfica en el uso de pasaportes estadounidenses para viajar desde o a través de Irán.
“Hoy, estoy designando a Irán como patrocinador estatal de la detención injusta”, anunció
Marco Rubio acusó al régimen iraní de utilizar a ciudadanos extranjeros como “palanca política” desde la revolución encabezada por el Ayatolá Jhomeini.
Rubio explicó que el presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva para proteger a los estadounidenses detenidos injustamente en el extranjero y que el Congreso aprobó la Ley de Lucha contra la Detención Injusta de 2025, lo que permite designar a Irán bajo esta categoría.
“El régimen iraní debe dejar de tomar rehenes y liberar a todos los estadounidenses detenidos injustamente en Irán”, sostuvo el secretario de Estado, al señalar que esa decisión podría revertirse si hay cambios sustanciales.
En Medio Oriente, la Embajada de Estados Unidos en Israel anunció la salida de parte de su personal en la región ante el deterioro del clima de seguridad.
La relación bilateral atraviesa uno de sus momentos más críticos. Trump habría dado un ultimátum a Irán para desmantelar su programa nuclear y entregar su uranio en un plazo aproximado de dos semanas.
Sin embargo, la desconfianza se mantiene ante las exigencias de Washington, que incluirían la destrucción de infraestructura clave vinculada al programa nuclear iraní.

Ante el riesgo de una escalada mayor, EUA comenzó a evacuar a sus ciudadanos, mientras que en Teherán, capital iraní, se enfrenta una crisis por las protestas internas.