
Foto: Cuartoscuro
Bajo el programa “Sí al Desarme, Sí a la Paz”, el Gobierno Federal y Sinaloa buscan reducir la violencia y prevenir accidentes en el hogar.

Como parte de la estrategia nacional para la construcción de la paz, los ciudadanos de Sinaloa participó activamente en la acción institucional “Sí al Desarme, Sí a la Paz”, logrando el canje de mil 219 armas de fuego, según informó la Secretaría de Gobernación (Segob).
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El programa, que busca reducir los índices de violencia y prevenir accidentes fatales en los hogares, permite los ciudadanos entregar armamento de manera voluntaria y anónima a cambio de un incentivo económico en efectivo, sin que se realice ningún tipo de investigación sobre el origen del artefacto o la identidad de quien lo entrega.
La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, destacó que estos resultados son producto de la coordinación entre los tres órdenes de gobierno, la participación de la Iglesia católica y el compromiso de la sociedad civil.
“El camino a la felicidad no es el poder que proporciona disparar un arma, sino construir una sociedad justa, libre y en paz”, subrayó la funcionaria al resaltar que la estrategia se enfoca en atender las causas que generan la violencia.

De acuerdo con las cifras oficiales proporcionadas por la dependencia federal, del total de objetos retirados de las calles y hogares sinaloenses destacan:
Armas cortas y largas: Mil 219 unidades en total.
Granadas: Se recibieron diversos artefactos explosivos que representaban un alto riesgo para la población.
Municiones: Se recolectaron miles de cartuchos y cargadores de diversos calibres.
Todo el material bélico recibido fue destruido de manera inmediata por personal de la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa) en los módulos de canje, garantizando que estas armas no vuelvan a circular ni a ser utilizadas en actos ilícitos.

Además del armamento real, el programa hizo hincapié en la prevención desde la niñez.
En Sinaloa, se registró el intercambio de juguetes bélicos por juguetes educativos, una iniciativa que busca desincentivar el uso de réplicas de armas entre los menores y promover valores de convivencia armónica.