
Foto: Cuartoscuro
La polémica reforma electoral ha dividido al bloque oficialista tras varios años aprobando iniciativas como una aplanadora en el Congreso de la Unión

La reforma electoral que impulsa el Ejecutivo Federal y que está por llegar al Congreso de la Unión para su análisis y votación ha logrado lo que la oposición no ha podido lograr: dividir al bloque Morena, Partido Verde y PT
No solo te informamos, te explicamos la política. Da clic aquí y siguenos en X (Twitter).
Algunas de las propuestas que incluye la iniciativa presidencial no han sido vistas con buenos ojos por algunos integrantes de los tres partidos, por lo que está en veremos siquiera su discusión.
Estas diferencias han provocado rencillas entre las dirigencias nacionales e integrantes de la coalición oficialista, y aunque ya se comprometieron en ir juntos en las elecciones de 2027, la reforma electoral podría provocar su ruptura.
Uno de los primeros integrantes del Partido Verde que se manifestaron en contra de la reforma electoral fue el senador Luis Armando Melgar, quien de inmediato aseguró que no acompañaría la iniciativa.
A través de sus redes sociales, el legislador chiapaneco advirtió que con dicha iniciativa se pretende debilitar al árbitro electoral y concentrar el poder.
“No vamos a acompañar la reforma electoral, porque sin pluralidad, sin un voto libre y bien contado, sin autoridades electorales autónomas y sin una cancha pareja, no puede haber elecciones verdaderamente democráticas”, expuso el pasado 16 de enero.
Otro militante del verde que se manifestó en contra de la iniciativa fue el coordinador nacional electoral del partido, Arturo Escobar y Vega, quien incluso condicionó el avance de la reforma electoral en el Congreso.
Escobar y Vega explicó que la condición innegociable es la igualación de los recursos económicos para todas las fuerzas políticas.
“Creemos que para poder modificar la forma que se integra al Senado y la Cámara, primero tenemos que igualar los recursos económicos que recibe cada partido político, tanto en la parte monetaria como en radio y televisión”, sostuvo en entrevista con Ciro Gómez Leyva.
Por su parte, el coordinador de los senadores del Verde, Manuel Velasco, buscó mediar y aseguró que su bancada “esperará hasta que la iniciativa arribe al Congreso para fijar su postura”.
Días antes, indicó que su partido coincidía con la iniciativa presidencial en un 90 a 95%.
“Lo que sí hemos visto en términos generales es que coincidimos con la mayor parte de la iniciativa y vamos a analizarla a detenimiento”, declaró.
En tanto, la Dirigencia Nacional del Partido Verde emitió un comunicado para precisar su posición institucional.
El Verde informó que las declaraciones realizadas por sus militantes respecto a la iniciativa de reforma son “expresiones a título personal” y no representan la postura oficial de la organización.
El CEN del Verde resaltó que emitirá un posicionamiento oficial una vez que la iniciativa de reforma sea presentada formalmente.
La senadora Yeidckol Polevnsky manifestó su rechazo rotundo a la iniciativa de reforma electoral, sobre todo en la propuesta de que los plurinominales sean elegidos por voto y así como que desaparezca la lista en el Senado, ya que lo consideró inviable.
“No te digo que la voy a apoyar... Es que no es viable, no es viable. O sea, eso lo puede ver cualquiera. Está fuera de toda realidad”, declaró el pasado 25 de febrero.
Por su parte, el coordinador de los diputados del PT, Reginaldo Sandoval, en un inicio cuestionó la necesidad de implementar una reforma electoral cuándo en este momento la 4T ostenta los tres poderes de la Unión.
Y más recientemente advirtió que la reforma podría abrir la puerta al riesgo de “un partido de Estado”.
“Es el riesgo de irnos a un tema de partido de Estado, que es una postura que ya se señaló oportunamente en el partido, no queremos correr ese riesgo”, expresó.
En ese mismo contexto, el dirigente nacional del PT, Alberto Anaya, sostuvo que su partido no “permitirá un retroceso democrático en México”, al considerar que la reforma electoral fortalecería un modelo de partido único, similar a lo que fue el PRI por más de 70 años.
“Decimos no al regreso del viejo partido de Estado que dominó México de 1929 a 2018!... Lucharemos por preservar la pluralidad política y evitar la desaparición del sistema de partidos en nuestro país”, declaró.
Sin embargo, reafirmó su apoyo al proyecto de gobierno de Claudia Sheinbaum y la Cuarta Transformación.
“El compromiso del PT es inquebrantable. En este momento crucial de nuestra historia, reafirmamos nuestra dedicación a la lucha por la justicia social, la democracia y el bienestar del pueblo mexicano”, dijo el líder petista.
Ignacio Mier, coordinador de los senadores de Morena, indicó que estas diferencias con sus aliados obligan al partido guinda a llegar a un consenso amplio para sacar adelante la reforma electoral.
“Si no tuviéramos diferencias, seríamos un solo partido, pero somos un movimiento y eso obliga a que haya acuerdos, comunicación, y a que se construya consenso”, refirió el morenista.
Quién coincide con Mier, pero con más pesimismo, es el coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, quien reconoció que gran parte de las bancadas del Verde y PT están en contra de la reforma electoral, pero que hará lo posible por convencerlos, pues se necesita de mayoría calificada.
“Pero obviamente, ya al expresar adelantos del voto de los aliados, cada vez se pone más difícil, porque evidentemente con sus expresiones, ellos adelantan un voto que no coincide con el acompañamiento de la iniciativa, pero que nosotros no vamos a descansar ni vamos a rehuir el que convenzamos o el que intentemos que nos acompañen”, sostuvo en charla con medios.
Hace unas semanas, el propio Monreal Ávila adelantó este escenario y advirtió que si la reforma no es acompañada por Partido Verde y PT, podría inclusive no llegar al pleno para su debate.
“Sí existe ese riesgo. Si no se logra el acuerdo y el consenso, ¿qué caso tendría que se presentara? Si hay esa posibilidad en el Congreso”, declaró el 15 de enero pasado.
Finalmente, Luisa María Alcalde, dirigente nacional de Morena, pidió esperar a que la reforma electoral se presente y no anticiparse a panoramas negativos que nada abonan al movimiento.
Este es el punto más sensible. La reforma propone un recorte drástico (de hasta el 50%) a las prerrogativas de los partidos.
El PT y el Verde argumentan que Morena, al ser un partido masivo, puede sobrevivir con menos, pero para los partidos pequeños el recorte significa la incapacidad de mantener sus estructuras estatales.
La propuesta de Sheinbaum busca reducir el número de legisladores federales, eliminando o transformando la figura de los plurinominales (representación proporcional).
Los aliados obtienen la gran mayoría de sus escaños por esta vía. Sin plurinominales, el PT y el PVEM quedarían reducidos a una presencia nula en el Congreso.
La iniciativa propone que los cómputos distritales comiencen la misma noche de la elección, eliminando el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) para dar paso directo a resultados oficiales.
PT y Verde ha expresado que esto genera un vacío de información peligroso durante las primeras horas tras el cierre de casillas, lo que podría derivar en conflictos poselectorales o falta de certeza para los partidos pequeños que pelean su registro voto por voto.