
Foto: Cuartoscuro
Los 13 integrantes de la bancada priista en el Senado calificaron la reforma como una “maniobra para concentrar el poder” y debilitar los contrapesos democráticos

El Grupo Parlamentario del PRI en el Senado de la República emitió este miércoles un pronunciamiento oficial en el que confirma que sus 13 integrantes votarán de manera unificada en contra de la reforma electoral impulsada por el Gobierno Federal conocida como “plan B”.
Bajo la consigna “la democracia no se negocia”, la bancada tricolor sostuvo que la iniciativa no responde a una necesidad de modernización o ahorro, sino a un intento de centralización política.
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En el documento, suscrito por el coordinador de la bancada, Manuel Añorve Baños, y el senador Alejandro Moreno Cárdenas, el grupo parlamentario desestimó los argumentos de austeridad planteados por el oficialismo. Según el PRI, la reforma pretende:

“No es una reforma para ahorrar. No es una reforma para modernizar. No es una reforma para fortalecer a la ciudadanía... No es austeridad, es control”, sentencia el documento.
Un punto central del posicionamiento es la negativa a las modificaciones propuestas para el ejercicio de revocación de mandato. El PRI denunció que permitir que la persona sujeta al proceso promueva el voto a su favor altera las reglas de neutralidad gubernamental y “contamina” la democracia.

Asimismo, la bancada acusó de manera directa a Morena de pretender incluir a la Presidenta de la República en la boleta electoral de 2027.
Según el texto, esta intención responde a que las tendencias electorales actuales no favorecen al partido oficialista y su intención de voto se encuentra a la baja, por lo que buscarían utilizar el aparato de gobierno a su favor.
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Los senadores priistas afirmaron que, a diferencia de otras fuerzas de oposición que han mostrado divisiones en votaciones previas, el PRI mantendrá una postura firme frente a lo que califican como “reformas regresivas” que buscan construir un sistema de partido hegemónico.