
Foto: Captura de pantalla X: @CeciPatriciaF
La fundadora de Madres Buscadoras de Sonora confirmó que la Fiscalía del estado ha tenido dificultades para obtener el perfil genético de los restos hallados el 24 de marzo, debido al avanzado estado de degradación.

Ceci Flores, líder y fundadora del colectivo Madres Buscadoras de Sonora, rompió el silencio tras el reciente hallazgo de restos óseos que, según sus indicios, podrían pertenecer a su hijo Marco Antonio Sauceda Rocha, desaparecido hace casi siete años.
En un mensaje, la activista detalló que la identificación oficial se ha visto obstaculizada por factores ambientales y el paso del tiempo.
Tras sostener reuniones estratégicas con el fiscal general de Justicia del Estado de Sonora, Flores informó que las condiciones en las que fueron encontrados los restos el pasado 24 de marzo —durante un cateo oficial— han dificultado la obtención de un perfil genético concluyente. El proceso científico, vital para la certeza jurídica, sigue en curso.
La activista explicó que la exposición prolongada a la intemperie ha provocado que los fragmentos óseos presenten un alto grado de descalcificación y desgaste.
“Lamentablemente, yo sé la magnitud del problema que es que unos restos permanezcan a la intemperie por tantos años. Es muy difícil la identificación”, señaló Flores, subrayando la complejidad técnica que enfrenta el laboratorio forense.
A pesar de la falta de una confirmación de ADN, Ceci Flores ha señalado que los restos encontrados corresponderían a su hijo; sin embargo, denunció que lo recuperado hasta ahora no representa ni la mitad del cuerpo de Marco Antonio.
Esta situación la ha impulsado a mantenerse en el sitio de búsqueda, colaborando con las autoridades locales para localizar el resto de las piezas óseas.
“He luchado muchísimo y he ayudado a miles de personas a volver a casa, vivos y muertos; creo que lo mínimo que merezco es un hijo completo, no un hijo a medias”, sentenció la activista. Para ella, la búsqueda no terminará con la entrega de una muestra positiva, sino con la posibilidad de brindarle a Marco Antonio una sepultura digna y completa.
La relación con la Fiscalía de Sonora parece mantenerse en términos de colaboración técnica. Flores reconoció que las autoridades fueron quienes realizaron la investigación y localización de los restos, y aseguró que será paciente con los tiempos de la ciencia forense.
“He esperado casi siete años; unos pocos días más no deben desgastar mi vida”, afirmó en un video difundido en sus redes sociales.
Finalmente, la madre buscadora agradeció las muestras de solidaridad de la sociedad civil y los medios de comunicación, reiterando que cualquier avance oficial será comunicado directamente por ella. La fe, dice, es lo único que la mantiene de pie en esta etapa final de una búsqueda que ha durado más de dos mil quinientos días.