
Foto: Presidencia
Claudia Sheinbaum rinde tributo a Margarita Maza, “primera embajadora histórica de México”. La presidenta exige justicia histórica para las mujeres que sostuvieron la República.

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, encabezó un homenaje a Margarita Maza, donde lanzó un contundente mensaje sobre la necesidad de reescribir la historia nacional para reivindicar el papel de las mujeres. Afirmó que su participación fue de piezas clave en la soberanía y no figuras decorativas.
Ante descendientes de la familia Juárez Maza, la mandataria criticó que los relatos tradicionales hayan colocado históricamente a los hombres en el centro de las gestas, dejando a las mujeres en los márgenes de la narrativa oficial.
“La mayoría de esas mujeres no fueron figuras pasivas; fueron estrategas, proveedoras, mensajeras y pilares morales en contextos de incertidumbre”, sentenció la jefa del Ejecutivo en un acto que busca saldar la “deuda histórica” con las heroínas de la nación.

La mandataria destacó que el papel de figuras como Josefa Ortiz de Domínguez, Leona Vicario y la propia Margarita Maza ha sido reducido sistemáticamente a una “nota al pie de página”.
Uno de los puntos clave de la intervención fue la revalorización de la labor diplomática de Margarita Maza durante el exilio.
La presidenta recordó cómo, entre 1864 y 1867, Maza encarnó la causa republicana desde Nueva York, logrando que en el extranjero se comprendiera que México libraba una lucha legítima contra el poder europeo.
“Sin título oficial, pero con una autoridad moral incuestionable, se convirtió en la voz de un país herido que se negaba a rendirse”, subrayó.
Sheinbaum relató con detalle los sacrificios personales de la oaxaqueña, incluyendo la pérdida de dos de sus hijos en condiciones de precariedad mientras su esposo combatía en el frente.
Destacó que, a pesar del dolor, Margarita rechazó cualquier ayuda económica destinada a su bienestar personal, insistiendo en que cada recurso debía ser utilizado para el sostenimiento de la República, un gesto que la mandataria calificó como “profundamente humano y a la vez heroico”.

En un acto de alto simbolismo político, Claudia Sheinbaum nombró a Margarita Maza como la “Primera Embajadora Histórica de México”. Este nombramiento busca elevar su legado por encima del ámbito doméstico, reconociendo su inteligencia y capacidad de movilización política y de recursos en favor de la resistencia juarista frente a la intervención francesa.
La presidenta también retomó las palabras de Leona Vicario de 1831, interpelando a quienes intentaban ridiculizar el patriotismo femenino. Al citar a Vicario, Sheinbaum reforzó la idea de que el compromiso de las mujeres con la patria es un sentimiento genuino y no un “heroísmo romancesco”, validando así la participación política de las mexicanas a lo largo de los siglos.
Finalmente, Sheinbaum concluyó que reconocer a estas mujeres es un acto de justicia en el presente que resuena en su propio mandato.
Al ser la primera mujer en ocupar la Presidencia, enfatizó que la inteligencia y el coraje no tienen género.