
Foto: Obtenida de redes
Tras la captura del “Chapo” Guzmán y el “Mayo” Zambada, ahora la DEA va por los herederos del Cártel de Sinaloa

Con Joaquín ‘el Chapo’ Guzmán fuera de circulación, Ismael ‘Mayo’ Zambada ya bajo custodia en Estados Unidos y Nemesio Oseguera Cervantes abatido recientemente, la lista de los más buscados de la DEA dejó de estar encabezada por los nombres que durante años concentraron la atención y se reconfiguró alrededor de otro núcleo criminal.
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“Los Chapitos” pasaron al frente de esa prioridad, pero debajo de ellos crecieron perfiles menos legendarios para la opinión pública y, al mismo tiempo, señalados como igual de peligrosos por su papel en el tráfico de fentanilo, metanfetaminas, cocaína, armas, lavado de dinero, precursores químicos y logística internacional.
El movimiento no se explica sólo por la salida de figuras históricas. También lo alteraron tres extradiciones masivas realizadas desde México hacia Estados Unidos entre 2025 y principios de 2026, que en conjunto enviaron a 92 líderes criminales y terminaron de mover los registros de búsqueda.
El primer golpe ocurrió el 27 de febrero de 2025, con la entrega de 29 capos, entre ellos Rafael Caro Quintero y Vicente Carrillo Fuentes, El Viceroy.

El segundo llegó en agosto de 2025, cuando fueron trasladados 26 jefes y operadores del narcotráfico, incluidos integrantes de la Familia Michoacana y de Los Caballeros Templarios.
El tercero se concretó el 20 de enero de 2026, con el envío de otros 37 integrantes de organizaciones criminales, entre ellos mandos del Cártel del Noreste, del Cártel de Sinaloa y de los Beltrán Leyva.
A ese reacomodo se sumó el cambio de enfoque de las autoridades estadounidenses hacia la infraestructura química y operativa de los cárteles, lo que empujó hacia arriba a proveedores de precursores, enlaces regionales, operadores de laboratorio y mandos logísticos.
El nombre que aparece al frente es Iván Archivaldo Guzmán Salazar, identificado como uno de los líderes de Los Chapitos.
El gobierno de Estados Unidos ofrece hasta 10 millones de dólares por información que conduzca a su captura.
Se le describe como objetivo número uno tras la caída de El Mencho, con el argumento de evitar la expansión de su facción.
Se le atribuyen violaciones federales ligadas a narcotráfico, precursores, conspiración para distribuir, importar y exportar drogas, lavado de dinero y posesión de ametralladoras o dispositivos destructivos. También se le señala como responsable de coordinar la operación de tráfico de fentanilo más grande y violenta de los últimos años.

Junto a él aparece Jesús Alfredo Guzmán Salazar, Alfredillo, con la misma recompensa de 10 millones de dólares.
Es presentado como colíder de Los Chapitos y como uno de los responsables de una estructura criminal dedicada al tráfico de fentanilo, cocaína, heroína y metanfetamina hacia Estados Unidos.
En la actualización más reciente figura además como uno de los objetivos centrales del combate al tráfico masivo de fentanilo.

También colocó entre los nombres centrales a quienes sostienen la cadena de suministros para producir drogas sintéticas.
Chuen Yip aparece como un socio chino asociado a la red del Cártel de Sinaloa y, en particular, a Los Chapitos. Se recompensa con 5 millones de dólares por ser proveedor clave de precursores químicos provenientes de China para los cárteles mexicanos.
Kun Jiang ocupa otro lugar dentro de esa misma red. Es descrito como proveedor transnacional vinculado al Cártel de Sinaloa y directamente a Los Chapitos.
Aparece con recompensa de un millón de dólares. Se le busca por conspiración para la importación y tráfico de fentanilo y por conspiración para el lavado de dinero.
Su papel se detalla con mayor precisión por un envío de 25 kilogramos de precursores químicos coordinado desde China hacia México en septiembre de 2021, cargamento que llegó al aeropuerto de Guadalajara y fue interceptado.
Se le atribuye operar mediante la empresa Suzhou Xiaoli Pharmatech Co., Ltd., que vendía químicos a emisarios de los hijos de El Chapo en Culiacán. También se indica que fue acusado formalmente en abril de 2023 en el Distrito Sur de Nueva York.
La presencia de Chuen Yip y Kun Jiang en este nuevo mapa muestra que la prioridad estadounidense ya no se concentra sólo en quienes ordenan cargamentos o controlan territorios, sino en quienes alimentan la cadena que permite fabricar fentanilo desde fuera de México.
Debajo de los hermanos Guzmán Salazar aparece una franja de operadores menos visibles, pero con señalamientos directos por su participación en la producción, resguardo, distribución y soporte armado del tráfico de fentanilo.
Carlos Omar Félix Gutiérrez está vinculado estrechamente a la red de Los Chapitos y aparece con recompensa de un millón de dólares. Se le atribuye la operación de laboratorios químicos y también cargos por conspiración para importar y traficar fentanilo, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, además de conspiración para el lavado de dinero.
Silvano Francisco Mariano, también referido como Silvano Francisco-Mariano, figura como operador de las redes logísticas del Cártel de Sinaloa. Se ofrece recompensa de un millón de dólares y vinculado a la cocina y distribución de fentanilo.
Liborio Núñez Aguirre aparece en el bloque de operadores relacionados con el fentanilo, con recompensa de un millón de dólares y como responsable de negociación y venta de fentanilo en Estados Unidos.
Alan Gabriel Núñez Herrera con recompensa de un millón de dólares por tráfico de armas y narcóticos.
Oscar Noe Medina González, El Panu, es descrito como operador de Los Chapitos y buscado por mantener una empresa criminal continua, conspirar para importar fentanilo, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos y lavado de dinero.
Alfonso Limón Sánchez, Poncho Limón, figura con recompensa de 5 millones de dólares y como uno de los principales operadores logísticos y de confianza del clan Zambada Guzmán.
Se le atribuye distribución de sustancias controladas, participación en la sucesión y reestructura del liderazgo tras las detenciones recientes y condición de objetivo prioritario desde su fuga de un penal de Culiacán en 2017.
La lista también incorpora o mantiene perfiles que no pertenecen de forma estricta al núcleo más visible de “Los Chapitos”, pero que siguen considerados como piezas relevantes dentro del engranaje criminal que conecta a México con otras rutas.
Yulian Andony Archaga Carias, también referido como Yulán Adonay Archaga Carías, aparece con una recompensa de 5 millones de dólares. Aunque es hondureño, se le ubica como aliado de los cárteles mexicanos para el tráfico de cocaína y como enlace clave entre Centroamérica y México.
Aureliano Guzmán Loera, El Guano o El Mudo, hermano de Joaquín El Chapo Guzmán, es buscado por amplias actividades vinculadas al narcotráfico. Con recompensa pública de 5 millones de dólares.
Fausto Isidro Meza Flores, Chapo Isidro, vinculado al Cártel de los Beltrán Leyva, figura con recompensa de 5 millones de dólares por actividades ininterrumpidas de narcotráfico en Sinaloa y otras regiones.
Alfonso Arzate García, El Aquiles, aparece como requerido por conspiración y operaciones directas de narcotráfico a nivel internacional, con recompensa de 5 millones de dólares.
René Arzate García, La Rana, también es buscado por operaciones relacionadas con narcotráfico internacional y tiene una recompensa de 5 millones de dólares por información que conduzca a su arresto.