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La credencial falsa que el contralmirante Farías usó para esconderse de la Interpol

Farías Laguna fue ubicado y detenido en Buenos Aires después de haber ingresado a Argentina con identidad falsa. De acuerdo con la información oficial difundida en ese país, venía desde Colombia con un pasaporte guatemalteco falso.

Documento de identidad falsa de fernando Farías Laguna, acusado de operar una red de huachicol.

Foto: Especial

Salvador Maceda

Salvador Maceda

Publicada: abr 24 a las 07:12, 2026

Fernando Farías Laguna, contralmirante de la Secretaría de Marina señalado como pieza clave en una red de huachicol fiscal, no solo llegó a Argentina como prófugo de la justicia mexicana. También lo hizo con otra identidad.

El documento personal de identificación al que se tuvo acceso lo presenta como ciudadano guatemalteco bajo el nombre de Luis Lemus Ramos, con fecha de nacimiento del 14 de octubre de 1980, una prueba directa del mecanismo con el que presuntamente intentó mantenerse fuera del radar internacional.

Documento de identidad falsa

Foto: Especial

El documento corresponde a un supuesto Documento Personal de Identificación de Guatemala, emitido por el Registro Nacional de las Personas. En la imagen aparece la leyenda “República de Guatemala, Centroamérica”, el escudo institucional del RENAP, la bandera guatemalteca, la fotografía del detenido y el nombre Luis Lemus Ramos. El DPI es la identificación oficial en Guatemala, es personal e intransferible y sustituyó a la antigua Cédula de Vecindad.

Farías Laguna fue ubicado y detenido en Buenos Aires después de haber ingresado a Argentina con identidad falsa. De acuerdo con la información oficial difundida en ese país, venía desde Colombia con un pasaporte guatemalteco falso.

Fernando Farías

Foto: Redes Sociales

La captura en Palermo

El contralmirante fue detenido en Palermo, un barrio porteño ubicado en la zona norte de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, junto al Río de la Plata. Es el barrio más grande y extenso de la capital argentina.

El operativo se realizó en la vía pública, en la intersección de Guatemala y Juan B. Justo, luego de que se confirmara que el mando naval mexicano había ingresado a Argentina el 1 de abril con una identidad falsa. Se alojaba en un departamento de alquiler temporario en la zona, desde donde buscaba mantenerse fuera del radar de las autoridades.

La Policía Federal Argentina concretó la captura tras una investigación coordinada entre autoridades argentinas y mexicanas. El caso quedó bajo la órbita del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal número 12, a cargo del juez Julián Ercolini.

vicealmirante Manuel Roberto Farías Laguna

Foto: Tomada de redes sociales

Venía de Colombia y sigue en Argentina

Alejandra Monteoliva, ministra de Seguridad Nacional de Argentina, confirmó que Farías Laguna ingresó con identidad falsa y que venía desde Colombia con un pasaporte guatemalteco falso.

La funcionaria argentina informó que fue detenido y que continuará el procedimiento legal correspondiente. Farías Laguna sigue en Argentina, donde deberá enfrentar la audiencia de reconocimiento ante autoridades de aquel país para avanzar en los trámites de entrega a México.

La captura se realizó con fines de extradición. En México, el contralmirante cuenta con orden de aprehensión por delincuencia organizada con fines de cometer delitos en materia de hidrocarburos.

En México, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó sobre la detención, aunque sin revelar inicialmente la identidad del detenido. Señaló que la captura se logró mediante mecanismos de intercambio de información y cooperación internacional en materia de seguridad.

“Agradecemos la colaboración de las autoridades de Argentina y de UNIPOL en ese país. El Gobierno de México refrenda su compromiso con el combate a la corrupción y la no impunidad”, destacó.

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Pieza clave en la red de huachicol fiscal

Fernando Farías Laguna es señalado como uno de los presuntos líderes de la estructura criminal conocida como Los Primos, una red de huachicol fiscal en la que también aparece su hermano, el vicealmirante Manuel Roberto Farías Laguna, detenido desde septiembre de 2025. Ambos son sobrinos políticos del exsecretario de Marina Rafael Ojeda Durán

La investigación ubica a esta organización como una estructura integrada por mandos navales, empresarios y funcionarios de aduanas. Su operación consistía en introducir combustible de contrabando desde Estados Unidos mediante documentos alterados o descripciones falsas, como si se tratara de aceites, lubricantes o aditivos, para evadir el pago del IEPS y del IVA.

La acusación sostiene que la red utilizó influencia dentro de puertos y aduanas para facilitar el ingreso ilegal de hidrocarburos, con operaciones ligadas a Altamira y Tampico, en Tamaulipas. Una línea de investigación atribuye a esta estructura haber facilitado el ingreso de al menos 31 buques con combustible de contrabando por aduanas marítimas de Tamaulipas, mientras otras indagatorias periodísticas amplían la operación a decenas de envíos más desde 2023.

Fernando Farías Laguna estaba prófugo desde agosto del año pasado, acusado de formar parte de una red de corrupción relacionada con huachicol fiscal. Es el segundo mando de alto rango de la Marina detenido por su presunta participación en esta red de tráfico de hidrocarburos provenientes de Estados Unidos.

Su hermano, Manuel Roberto Farías Laguna, fue detenido en septiembre de 2025 junto con una decena de funcionarios que presuntamente protegían el ingreso de combustible ilegal al país mediante esquemas de simulación de importaciones.

La Marina dio de baja definitiva al contralmirante Fernando Farías Laguna el 11 de septiembre y al vicealmirante Manuel Roberto Farías Laguna el 18 de diciembre, mediante procedimiento administrativo.

El 19 de septiembre de 2025, obtuvo una suspensión judicial que frenó temporalmente su captura, pero esa protección le fue retirada el 2 de octubre. Más tarde, al no presentarse a una audiencia de imputación en Almoloya de Juárez, fue declarado sustraído de la justicia, lo que reactivó la ruta para su captura internacional.

La investigación de la FGR

El expediente judicial detalla una orden de aprehensión emitida en agosto de 2025 contra 13 personas, varias de ellas miembros activos de la Secretaría de Marina, por su presunta participación en una red de delincuencia organizada dedicada al huachicol fiscal.

Las autoridades sostienen que los acusados usaban su formación militar y sus cargos en aduanas estratégicas para facilitar la importación ilegal de hidrocarburos mediante documentos falsificados y simulación de sustancias. La investigación vincula a la organización con actos de corrupción sistémica y hechos violentos, incluidos homicidios de funcionarios que intentaron denunciar irregularidades en los puertos de Manzanillo y Tampico.

El expediente integra análisis financieros, testimonios de antiguos colaboradores y reportes de inteligencia que exponen la infiltración del crimen organizado en estructuras de seguridad nacional. Por el alto poder económico y la capacidad operativa atribuidos a la red, el juez consideró que existía riesgo de fuga y de obstaculización de la justicia.

Fernando Farías Laguna es contralmirante del Cuerpo General Diplomado de Estado Mayor de la Secretaría de Marina. La fiscalía lo identifica como uno de los líderes y principales artífices de la organización criminal investigada, con funciones de dirección.

De acuerdo con la investigación, durante el sexenio de 2018 a 2024, él y su hermano tejieron una red de servidores públicos y civiles para consolidar control sobre áreas estratégicas de la administración pública federal, en particular dentro de la Agencia Nacional de Aduanas de México.

La indagatoria sostiene que el contraalmirante gestionaba ascensos, promociones y cambios de adscripción de personal naval para colocarlo en puestos aduaneros clave, como titulares, subdirectores y verificadores. El objetivo era permitir el ingreso y salida ilegal de hidrocarburos, hacerlos pasar por aceites o aditivos, y facilitar también el tráfico de drogas.

Para no involucrarse directamente con los eslabones más bajos, habría utilizado enlaces operativos como el capitán Humberto Enrique López Arellano, el capitán Clímaco Aldape Utrera y el capitán en retiro Miguel Ángel Solano Ruiz, alias NK. Estos operadores eran quienes presuntamente pagaban sobornos al personal de aduanas, siempre con el visto bueno de los hermanos Farías, según la carpeta de investigación.

Una de las evidencias centrales es el manuscrito del contralmirante Fernando Rubén Guerrero Alcántar, quien denunció la red antes de ser asesinado.

En ese documento, Guerrero Alcántar narró que confrontó a Fernando Farías Laguna sobre las operaciones ilícitas. Farías intentó deslindarse y alegó que Clímaco Aldape y Miguel Ángel Solano Ruiz habían actuado por su cuenta mediante un supuesto abuso de confianza.

La investigación concluyó que ese deslinde era falso y que Farías Laguna tenía control sobre la organización. El expediente también refiere una reunión el 31 de mayo de 2024, a las 16:20 horas, en un restaurante Sanborns de Avenida Miramontes y Acoxpa, en la Ciudad de México, donde Farías habría intentado simular que sus subordinados actuaron a sus espaldas.

Guerrero Alcántar fue asesinado el 8 de noviembre de 2024 en Manzanillo, Colima. El expediente cita la carpeta de investigación por homicidio y el análisis de videos de cámaras de seguridad de ese día.

Aunque el contraalmirante tenía adscripciones oficiales en la Ciudad de México o en la Sexta Flotilla en Manzanillo, el análisis de geolocalización de su teléfono celular lo ubicó de forma constante en inmediaciones de aduanas estratégicas.

Su dispositivo registró 13 mil 586 conexiones en la aduana de Guaymas, Sonora, y 14 mil 456 conexiones en la aduana de Dos Bocas, Tabasco, entre 2023 y 2025. Para las autoridades, esos registros muestran presencia irregular en puntos donde se realizaban operaciones vinculadas al contrabando de hidrocarburos.

La investigación también detectó comunicaciones entre la línea atribuida a Fernando Farías Laguna y la de su hermano Manuel Roberto Farías Laguna en fechas de junio y julio de 2023, agosto de 2023 y marzo de 2025. El análisis técnico estableció que 93 por ciento y 96 por ciento de sus registros correspondían a conexiones de internet, lo que llevó a las autoridades a considerar la posible utilización de aplicaciones de mensajería instantánea o multiplataforma.

El rastro financiero

La investigación financiera detectó discrepancias entre los ingresos legales de Farías Laguna y sus operaciones patrimoniales.

Entre 2020 y 2024, recibió por nómina más de 11.7 millones de pesos, pero solo declaró 6.9 millones ante el fisco. Además, el expediente señala operaciones inusuales como el pago anticipado en efectivo de 378 mil 273.49 pesos para un Jeep Wrangler y una aportación de 11 millones 135 mil 981.76 pesos a una póliza de seguro de vida de Grupo Nacional Provincial, con su madre como beneficiaria.

También se detectaron transferencias injustificadas por millones de pesos hacia cuentas de su esposa, Mónica Gámez Grijalva, quien posteriormente le transfería recursos.

A la par de la orden de aprehensión por delincuencia organizada en materia de hidrocarburos, Farías Laguna aparece como imputado en una carpeta por operaciones con recursos de procedencia ilícita, identificada como FED/FEMDO/FEIORPIFAMF-CDMX/0000058/2025.

Los cargos que enfrenta

Farías Laguna enfrenta imputaciones por delincuencia organizada con fines de cometer delitos en materia de hidrocarburos. La acusación se agrava por las funciones de dirección que le atribuye la autoridad y por su condición de servidor público dentro de las Fuerzas Armadas Permanentes.

El caso escaló desde 2025 como una de las investigaciones más delicadas sobre corrupción y contrabando de combustibles dentro del ámbito marítimo y aduanero. Los hermanos Farías Laguna son sobrinos políticos del exsecretario de Marina Rafael Ojeda Durán, un dato que elevó el impacto político del expediente y puso bajo revisión el presunto uso de estructuras de seguridad y control portuario para operar una red criminal.