
Foto: BRENDAN SMIALOWSKI
Trump descartó enviar emisarios a Pakistán para negociar con Irán y optó por mantener el diálogo a distancia, en medio de tensiones sobre el programa nuclear iraní.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, canceló el envío de sus principales negociadores a Pakistán para una nueva ronda de conversaciones con Irán, al considerar que no existen condiciones suficientes para justificar el viaje.
La decisión representa un giro en la estrategia diplomática de Washington, que en días recientes había contemplado reuniones en Islamabad para intentar reactivar el diálogo con Teherán.
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En su cuenta de Truth Social, Trump indicó que suspendió la visita prevista de sus representantes Steve Witkoff y Jared Kushner, quienes viajarían a Pakistán para sostener contactos relacionados con las tensiones con Irán.
El mandatario argumentó que, ante la falta de avances concretos, no veía necesario realizar un desplazamiento prolongado.
“Acabo de cancelar el viaje de mis representantes a Islamabad, Pakistán, para reunirse con los iraníes. ¡Demasiado tiempo perdido en viajes, demasiado trabajo! Además, hay una tremenda lucha interna y confusión dentro de su ‘liderazgo’. Nadie sabe quién está al mando, ni siquiera ellos. ¡Además, nosotros tenemos todas las de ganar, ellos no! Si quieren hablar, ¡solo tienen que llamar!“, publicó el mandatario estadounidense.

Pakistán había tomado un papel relevante como intermediario entre Washington y Teherán, en medio de esfuerzos para evitar una nueva escalada regional.
Incluso, autoridades iraníes sostuvieron reuniones recientes en Islamabad con funcionarios paquistaníes, mientras se buscaba abrir una nueva ventana de negociación.
Antes de la cancelación estadounidense, voceros iraníes ya habían descartado una reunión directa con representantes de Estados Unidos en territorio paquistaní.
Teherán sostuvo que cualquier intercambio se mantendría bajo esquemas indirectos y mediante mediación diplomática.

Aunque en semanas recientes se había reportado una tregua temporal y señales de acercamiento, las diferencias siguen centradas en el programa nuclear iraní, sanciones económicas y el control estratégico del estrecho de Ormuz.
La cancelación del viaje refleja que, por ahora, las negociaciones siguen entrampadas y sin una ruta clara hacia un acuerdo definitivo.