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Sergio Mayer reveló que decidió renunciar a Morena tras sentirse aislado y sin respaldo dentro del partido.

El diputado federal Sergio Mayer aseguró que su decisión de renunciar a su militancia en Morena estuvo motivada por el maltrato y la falta de respaldo al interior del partido. El legislador afirmó que existió “rudeza innecesaria” por parte de algunos grupos internos, situación que lo llevó a sentirse incómodo y aislado políticamente.
“Si hubo algunos temas de maltrato, creo que hubo rudeza innecesaria en muchos temas que no tengo ni que decirlos, porque ustedes lo han vivido y lo han visto, y no tengo ninguna necesidad de ello. Te dicen que para estar en la política tienes que tragar sapos, pero yo no tengo que tragar sapos”, mencionó.
La renuncia de Sergio Mayer fue presentada con carácter de irrevocable el pasado 19 de mayo, mediante una carta enviada al Comité Ejecutivo Nacional de Morena, a la Comisión de Honestidad y Justicia del partido y al Instituto Nacional Electoral.
Mayer explicó que dentro de Morena existen distintos grupos que buscan imponer sus propios intereses, lo que generó un ambiente complicado para él. “Estoy en medio del fuego cruzado”, declaró al señalar que no encontró apoyo dentro del movimiento.
Ante ello, dijo que prefirió actuar con dignidad y presentar su renuncia antes que mantenerse en un espacio donde, aseguró, su presencia incomodaba a algunos sectores.
“Somos cerca de 12 millones de militantes y eso genera justamente grupos, de alguna manera, que buscan cada uno llevar agua a su molino y eso me hace sentir incómodo porque estoy en medio del fuego cruzado(…) no tengo ninguna posibilidad de tener un respaldo por ningún lado, entonces, si de todos modos no tengo respaldo y les molesta a algunos mi presencia, hay que tener dignidad y por eso tomé esta decisión”, dijo.
El exintegrante de Morena también reconoció que uno de sus mayores errores políticos fue haber solicitado licencia como diputado en febrero pasado para participar en un reality show, decisión que, consideró, afectó su imagen dentro del partido.
Sin embargo, rechazó que su salida tenga relación con algún temor a investigaciones o acusaciones en su contra. “¿De qué me van a investigar o de qué me van a juzgar a mí?”, cuestionó.
Pese a su renuncia a la militancia de Morena, el legislador aclaró que no abandonará la bancada guinda en la Cámara de Diputados ni dejará de respaldar las iniciativas de la llamada Cuarta Transformación. Incluso, aseguró que continuará votando a favor de las propuestas impulsadas por el oficialismo.

“No estoy abandonando a mi grupo parlamentario, tampoco estoy abandonando el movimiento, estoy tomando una decisión, yo soy apartidista, yo en los partidos no creo, me sumé hace unos meses por ser solidario, pero a mí el tema de los partidos, considero que son un mal necesario, lo respeto, hay que entrar con las ideologías, pero se vale tener voz, se vale tener conciencia de ciertas cosas y levantar la voz no te hace traidor, ni a la patria, ni al partido, ni a la Presidencia”, expresó.
Finalmente, dejó en claro que no pretende integrarse a otra fuerza política, aunque dijo respetar a los partidos y sus ideologías, afirmó que levantar la voz y expresar desacuerdos no convierte a nadie en traidor. “Se vale tener conciencia de ciertas cosas y levantar la voz”, señaló.