
Andy López Beltrán, Andrea Chávez y Abelina López aparecen en el centro del debate sobre los actos anticipados de campaña. - Foto: Redes
Andy López Beltrán en Tabasco, Andrea Chávez en Chihuahua y Abelina López en Guerrero son señalados por recorrer territorios clave antes de los tiempos oficiales.

“Para que haya democracia se necesitan demócratas”, decía por allá de los noventas el académico Carlos Castillo Peraza. Desafortunadamente, en México, todavía estamos lejos de conseguirlo.
Como ya lo hicieron costumbre, en Morena se adelantaron a los plazos oficiales y sus suspirantes a algún cargo de elección popular comenzaron auténticas campañas políticas utilizando, faltaba más, un eufemismo de esos que tanto gustan en la 4T:
“No son campañas electorales, es activismo y promoción de la defensa de la soberanía y la transformación”, argumentan ufanas la presidenta del partido Ariadna Montiel y la secretaria de Elecciones, Citlalli Hernández.
Dejando muy de lado aquello del “no mentir”, que repiten como mantra, mediante un ardid disfrazan de actividad partidista una ventaja indebida, que saben, porque ya lo han hecho antes, que con la actual composición del INE y del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, no tendrá castigo alguno.
Tres estampas para ilustrar lo anterior:
El heredero del caudillo, arrancó el pasado 1° de agosto, su “promoción de la soberanía” en las 170 secciones electorales de 4 distritos electorales de Tabasco y lo anunció con un video en redes en el que besa señoras, abraza a adultos mayores, aprieta gallardamente manos de desprevenidos tabasqueños y reparte pasquines Regeneración de dudoso financiamiento.

Las ganas de AMLoB para promocionar la soberanía no llegan a Aguascalientes o Sinaloa, no. Curiosamente su actividad partidista “no electoral” se concentra en los distritos, ¡oh coincidencia!, que corresponden a la diputación federal que buscará una vez que lo nombren por aclamación candidato por su partido.
La más adelantada de los adelantados. Con la ayuda de su mentor político, Adán Augusto López y amigos empresarios que lo acompañan, la entonces senadora de Morena arrancó a principios de 2025 unas “caravanas por la salud” por zonas marginadas y populares de Chihuahua utilizando trailers, camionetas y ambulancias rotuladas con su nombre, en algunas su foto a todo color y en otras una en blanco y negro abrazando tiernamente a una señora de la tercera edad, todo, prohibido por la ley.

Una investigación periodística reveló que las caravanas eran patrocinadas por el empresario Fernando Padilla Farfán, amigo de Adán Augusto y beneficiario de varios contratos cuando este fue gobernador de Tabasco y otros tantos contratos en Chiapas, donde gobernó Rutilio Escandón, cuñado del defenestrado coordinador de los senadores de Morena.
Un manotazo de la presidenta Sheinbaum y quejas de otros suspirantes llevaron a su partido a prohibirle la promoción de su imagen con este programa de salud. Aunque en su momento Chávez Treviño aseguró que las caravanas continuarían sin su nombre y su foto, la verdad fue que los vehículos desaparecieron, algunos terminaron abandonados y sin la publicidad personal se le terminó el altruismo.
Hoy Andrea, ya con licencia y un bebé en brazos, también se dedica a la promoción de la soberanía en Chihuahua capital y otras ciudades del estado utilizando a cientos de personas uniformadas con playeras, gorras, lonas de grandes dimensiones y los bastos chalecos guindas. De quiénes patrocinan la parafernalia y a los porristas, ya nos enteraremos, sin duda, gracias a los otros contendientes.
Hace una década Abelina habría sido considerada una anomalía del sistema político mexicano, sus aspiraciones políticas debieron haber terminado fulminantemente el 13 de octubre de 2020 después de confesar en la tribuna de la Cámara de Diputados que sobornó con 20 mil pesos a un juez para conseguir un juicio abreviado.

Lejos de que eso sucediera, Morena la hizo alcaldesa de Acapulco por dos periodos y hoy, con licencia, recorre Guerrero “defendiendo la transformación”. Esto sin importar su pésimo desempeño durante y después del huracán Otis, la crisis de violencia en el puerto de la cual responsabilizó a “la calor” y el exceso de carbohidratos en la dieta de los acapulqueños o los 900 millones de pesos de fondos federales que no ha podido aclarar.
Pero nada de eso importa, ahora está recorriendo Guerrero coleccionando collares coloridos y tratando de sacar la mayor ventaja posible a la exconsejera jurídica de Presidencia, Esthela Damián, la favorita de Palacio que trabaja en ya no limpiarse frente a las cámaras los besos de sus potenciales votantes.
Si los políticos no pueden respetar las reglas que ellos mismos se dieron y recurren a la trampa y la chapuza para darle la vuelta a la ley, a las instituciones y la ciudadanía, nadie se sorprenda de lo que serán capaces de hacer una vez que logren el siguiente cargo anhelado.
Lo dicho, nadie espere que tengamos una democracia funcional cuando no hay a la vista un solo demócrata y sí muchos embusteros.