
El PRI conserva 264 municipios en 27 estados, desde donde mantiene operación política, estructura electoral y contacto directo con los votantes - Foto: Desconocido
El PRI actualmente gobierna 264 municipios donde viven 9.5 millones de electores, una estructura local que podría ser determinante en la disputa por espacios de poder.

El PRI encuentra en los gobiernos municipales su principal fuente de fortaleza territorial, una estructura que le permite mantener presencia en amplias regiones del país y conservar espacios de operación política durante las elecciones intermedias del 2027, pese a la pérdida de gubernaturas y posiciones estratégicas en los últimos años.
De acuerdo con un análisis de Polls MX, el PRI gobierna actualmente 264 municipios en México, lo que equivale al 10.7% del país. Aunque esta cifra representa una porción reducida del total de ayuntamientos del país, su relevancia radica en la cantidad de ciudadanos que viven en estas demarcaciones.
En conjunto, los municipios gobernados por el PRI concentran alrededor de 9.5 millones de electores, equivalentes al 9.8 por ciento de la lista nominal nacional. Esto significa que cerca de uno de cada diez votantes registrados habita en un municipio administrado por el tricolor.
La importancia de estos gobiernos locales va más allá de los números. Históricamente, los municipios han sido la base de la estructura electoral priista, desde donde se construyen liderazgos regionales, se moviliza a la militancia y se fortalece el contacto directo con los ciudadanos.
En un contexto donde el partido enfrenta una presencia cada vez más limitada en el ámbito estatal, estas alcaldías representan su principal activo político para competir en futuras elecciones.
Actualmente, el PRI mantiene presencia municipal en 27 de las 32 entidades federativas del país, lo que le permite conservar una red territorial extensa pese al avance de Morena.
Sin embargo, esta presencia se concentra principalmente en zonas rurales, regiones con baja alternancia política y algunos corredores específicos del norte y centro de México, donde el partido conserva estructuras históricas y una base electoral consolidada.
Entre los estados más relevantes para el priismo destaca Puebla, entidad que concentra el mayor número de municipios gobernados por el partido a nivel nacional.
La importancia de esta presencia radica en que le permite al PRI mantener influencia política en amplias zonas del estado, especialmente en comunidades medianas y pequeñas donde las estructuras territoriales suelen tener un peso determinante en los procesos electorales.

El Partido Revolucionario Institucional (PRI) gobierna un total de 32 municipios en el estado de Puebla para el periodo constitucional de 2024 a 2027.
A nivel estatal, las validaciones del Instituto Electoral del Estado (IEE) posicionaron al tricolor como la segunda fuerza política con más alcaldías obtenidas de manera directa e individual en la entidad.
Otro de los bastiones clave es Coahuila, considerado uno de los principales enclaves del priismo contemporáneo. Además de ser una de las dos únicas gubernaturas que conserva el partido, la entidad mantiene una sólida red de gobiernos municipales que refuerzan la presencia territorial del tricolor y le permiten sostener una de sus últimas plataformas de poder regional.
El PRI gobierna 25 de los 38 municipios del estado de Coahuila para el periodo constitucional 2025-2027, de acuerdo con los resultados de los procesos electorales locales, entre los que destacan Torreón, Progreso y Ramos Arizpe.
Sin embargo, para la elección del 2024, el PRI fue en coalición con Unidad Democrática de Coahuila y el PRD, donde UDC obtuvo dos de los municipios en Coahuila, Acuña y Jiménez, mientras que el PRD, que también se quedó con dos de los municipios: Escobedo y Sierra Mojada.
La relevancia de estos municipios también se refleja en las capitales estatales que actualmente gobierna el PRI. El partido encabeza cuatro capitales del país:
En todos los casos, los triunfos fueron resultado de alianzas electorales con otras fuerzas políticas de oposición, particularmente PAN y PRD.

Controlar estas ciudades representa una ventaja estratégica para el PRI debido a su peso político, económico y poblacional. Las capitales suelen concentrar recursos, visibilidad pública y estructuras administrativas que pueden convertirse en plataformas para construir candidaturas competitivas rumbo a procesos electorales posteriores.
Existen entidades donde el partido ha desaparecido por completo del mapa municipal. Baja California, Baja California Sur, Nayarit y Tabasco son ejemplos de estados en los que el PRI ya no gobierna ninguna alcaldía.
De cara a 2027, este escenario convierte a los municipios priistas en piezas fundamentales para la permanencia electoral del partido.
Más allá de representar gobiernos locales, constituyen la infraestructura política desde la cual el PRI buscará conservar competitividad, fortalecer liderazgos regionales y mantener vigente una presencia territorial que sigue siendo uno de sus activos más valiosos en un entorno cada vez más fav