LOS LÍDERES DE LA POLÍTICA

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Opinión

¿Quién cuida a los niños cuando el Estado se retira?

El argumento para desaparecer las instancias infantiles fue que existían irregularidades y corrupción

Un par de niños con uniforme se lavan las manos en un lavabo que está en una pared pintada de verde

Al cierre de 2018, el Programa de Estancias Infantiles tenía registrados a 329 mil 781 niñas y niños. - Foto: Cuartoscuro

En 2019, el Gobierno Federal tomó una decisión que cambió de fondo la política de cuidado infantil en México: eliminó el Programa de Estancias Infantiles y sustituyó el apoyo a esos espacios por transferencias directas a madres, padres y tutores.

El argumento fue que existían irregularidades, corrupción e intermediarios.

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Siete años después, el país vuelve a hablar de la necesidad de tener lugares donde las niñas y los niños puedan ser cuidados mientras sus padres trabajan. El IMSS ha planteado la construcción de mil Centros de Educación y Cuidado Infantil hacia 2030. Sin embargo, al cierre de julio, solo uno estaba confirmado en operación, en Ciudad Juárez, con capacidad para 250 niñas y niños.

Estancias infantiles

Foto: Cuartoscuro

Ese contraste debería obligarnos a hacer una pregunta mucho más sencilla que cualquier discusión partidista:

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Si el Estado todavía no podía sustituir esa red de cuidado, ¿por qué la retiró primero?

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Durante años, las estancias infantiles fueron una respuesta concreta para cientos de miles de familias mexicanas. Al cierre de 2018, el programa tenía registrados a 329 mil 781 niñas y niños. Permitía que madres y padres pudieran trabajar, estudiar o buscar empleo sabiendo que sus hijos tenían un lugar donde permanecer.

No eran perfectas. Ninguna política pública lo es.

Había irregularidades que investigar, centros que supervisar y un modelo que podía mejorarse. Si había corrupción, había que perseguir a los corruptos. Si una estancia ponía en riesgo a los niños, había que cerrarla. Si el programa tenía fallas, había que corregirlas.

Pero corregir nunca debió significar desaparecer primero y resolver después.

Estancias infantiles

Foto: Cuartoscuro

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos calificó el cambio como una medida regresiva porque reducía el nivel de protección que ya se había alcanzado para niñas, niños y sus familias.

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Y existe otro dato que ayuda a dimensionar el problema. Una evaluación retomada por la propia CNDH señalaba que 34% de las madres beneficiarias consideraba que tendría que dejar de trabajar si desaparecía el programa.

Porque cuando desaparece un espacio de cuidado, el cuidado no desaparece.

Alguien tiene que asumirlo.